La Junta destinará 8 millones solo a daños estructurales, pero excluye reparaciones menores; el Colegio de Administradores de Fincas presiona para agilizar plazos
La Junta de Andalucía adelantará hasta el 50% del pago de las ayudas —hasta ocho millones de euros— destinadas a reparar daños estructurales por los terremotos en Granada, una medida sin precedentes para evitar que las comunidades de propietarios asuman derramas elevadas antes de iniciar las obras.
La consejera de Vivienda, Rocío Díaz, anunció este jueves en reunión con el Colegio de Administradores de Fincas de Granada que el diseño de la convocatoria incluirá estos anticipos, aún en fase de redacción técnica. La Junta busca así flexibilizar un proceso que, de otro modo, obligaría a los vecinos a financiar parte de las reparaciones antes de recibir la subvención completa.
Los ocho millones —parte de un paquete total de 46,2 millones para paliar los efectos de la serie sísmica entre agosto y septiembre— se centrarán exclusivamente en daños estructurales de edificios, excluyendo averías menores. Además, la Consejería estudia ampliar plazos de tramitación e incluir como gasto subvencionable los honorarios de los administradores de fincas, ante la complejidad de gestionar expedientes en edificios afectados.
El anticipo del 50% responde a una demanda concreta de las comunidades: evitar que los propietarios deban asumir costes iniciales para acceder a las ayudas. La Junta ya declaró el 8 de septiembre una situación excepcional para los municipios más golpeados, habilitando mecanismos extraordinarios. Sin embargo, la convocatoria aún no está abierta, y su desarrollo depende de ajustes técnicos pendientes, como la documentación requerida y los plazos de solicitud.
El plan de 46,2 millones incluye otras partidas: siete millones para infraestructuras municipales, 10,2 millones para centros sanitarios, un millón para escuelas y 15,5 millones para la rehabilitación de Santa Adela en Granada capital. Pero son las ayudas a viviendas —con su novedoso anticipo— las que generan mayor expectación entre los afectados, especialmente en zonas como Alhama de Granada, Salobreña o Loja, donde los daños estructurales han paralizado la vida cotidiana.






