El expresidente alega que eran un ‘obsequio’ por viaje oficial en 2007, pero Gestha recuerda su propio Código de Buen Gobierno
El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ha exigido al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero que aclare por qué no cedió al Patrimonio del Estado unas joyas recibidas en 2007 durante su etapa como presidente del Gobierno, cuando su propio Código de Buen Gobierno así lo establecía.
Zapatero, investigado en el caso Plus Ultra, declaró ante la Audiencia Nacional que las joyas —encontradas en un registro policial en su oficina— procedían de un «obsequio» del monarca saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud durante un viaje oficial a Madrid los días 18 y 19 de junio de 2007. Sin embargo, Gestha señala que, al ser entregadas «en su condición de presidente del Gobierno y en representación de España», debían haber pasado al Patrimonio del Estado según los criterios que Zapatero aprobó en 2004.
El Código de Buen Gobierno que Zapatero impulsó durante su mandato establecía que los regalos de «mayor significación de carácter institucional» podrían incorporarse al Patrimonio del Estado. La exigencia de Gestha llega en un momento en que el expresidente enfrenta múltiples investigaciones, incluyendo esta sobre presuntos pagos irregulares vinculados al rescate de Plus Ultra.
La presión de los técnicos de Hacienda contrasta con la versión de Zapatero, quien ha insistido en que las joyas eran un gesto privado, no institucional. No obstante, el sindicato recuerda que, como jefe del Ejecutivo, Zapatero tenía la obligación de someter esos regalos a las normas que él mismo estableció para evitar conflictos de interés.
El caso adquiere relevancia política porque conecta con el debate sobre transparencia en la gestión pública. Mientras, la Audiencia Nacional sigue analizando las declaraciones de Zapatero en el marco de la investigación por presuntos pagos opacos en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, donde también se investiga a otros exaltos cargos del Gobierno socialista.



