La diputada del PP exhibió el spray durante el control al Gobierno para criticar la gestión de Ceuta, pero la sesión derivó en caos con implicación de un trabajador del partido
La diputada del Partido Popular (PP) y responsable de Interior, Ana Vázquez, activó un bote de gas pimienta durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso este miércoles. El incidente dejó al menos 10 personas intoxicadas, una trabajadora del servicio de cafetería en baja médica y una denuncia presentada ante la Policía Nacional.
Vázquez fue la séptima diputada en intervenir y sacó el spray para reforzar sus críticas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por la situación en Ceuta. La sesión, prevista para ser tranquila por la ausencia de varios miembros del Gobierno —incluido Pedro Sánchez—, se convirtió en un foco de polémica tras el incidente, que generó explicaciones contradictorias por parte del PP durante el día.
El gas pimienta, exhibido en el Pleno como símbolo de su reproche, desencadenó una reacción inmediata entre los diputados y el personal del Congreso. Aunque el PP intentó justificar el episodio como un error o un malentendido, la gravedad del suceso —con afectados y una baja médica— superó cualquier intento de minimización.
El incidente refleja la escalada de tensiones en el Congreso, donde los enfrentamientos entre Gobierno y oposición se han vuelto más frecuentes. La gestión de la crisis migratoria en Ceuta, clave en el debate, sigue siendo un punto de fricción política, con el PP acusando al Ejecutivo de falta de medidas contundentes.
La Policía Nacional ya investiga los hechos, mientras el PP intenta aclarar su responsabilidad. La diputada Ana Vázquez no ha ofrecido disculpas públicas, pero el episodio ha dejado al partido en una posición incómoda, con preguntas sobre protocolos de seguridad y el uso de elementos no autorizados en el hemiciclo.



