La proposición de Podemos, respaldada por PSOE y Sumar, avanza en tramitación tras rechazo en junio; PP y Vox advierten de que podría quedar en ‘cajón’
Ione Belarra (Podemos) logró este martes en el Congreso la aprobación inicial de una proposición de ley para eliminar los recortes a las pensiones de quienes se jubilan anticipadamente con 40 o más años cotizados. La iniciativa, respaldada por 178 votos —incluido el apoyo del PSOE—, cuenta con 136 abstenciones —principalmente del PP— y 33 votos en contra —Vox—. Ahora deberá superar la tramitación parlamentaria para convertirse en ley, aunque partidos como Junts y el PP ya advierten de que podría ‘quedarse en un cajón’.
La medida afectaría a unos 870.000 pensionistas que actualmente ven reducida su pensión por los coeficientes reductores aplicados a jubilaciones anticipadas, incluso con carreras largas de cotización. La proposición también permitiría a quienes ya están jubilados solicitar el recálculo de su pensión según las nuevas reglas, según detalló Belarra durante el debate.
La diputada de Podemos usó un ejemplo concreto para ilustrar la injusticia: el caso de Lola, una trabajadora que comenzó a los 14 años en una imprenta y, tras 47 años cotizando, perdió 200 euros mensuales en su pensión por jubilarse antes de la edad legal. ‘Es un castigo para toda la vida’, denunció Oskar Matute (EH Bildu), que recordó que la medida busca corregir una ‘laguna legal’ que penaliza a quienes han dedicado décadas al trabajo.
El PSOE, a través de Alberto Mayoral, defendió la iniciativa como un paso para ‘dar un debate serio’ sobre las largas carreras de cotización, aunque partidos como el PNV y Sumar pidieron ajustes, como flexibilizar el umbral de los 40 años para incluir factores como jubilaciones forzosas o voluntarias.
El rechazo de junio y el riesgo de quedarse en ‘cajón’
Esta no es la primera vez que el Congreso analiza eliminar los coeficientes reductores. En junio de 2026, una enmienda similar fue rechazada con los votos del PSOE y el PP, lo que generó críticas desde la oposición. Josep María Cervera (Junts) acusó este martes al Gobierno de ‘votar que sí y luego echar balones fuera’, mientras Miguel Ángel Paniagua (PP) advirtió de que, aunque la proposición avance, ‘es bastante factible que se quede en un cajón’.
El PP y Vox, en cambio, rechazaron la medida de plano. Juan José Aizcorbe (Vox) tachó la propuesta de ‘ocurrencia’ y ‘patada hacia adelante’, argumentando que no resuelve el problema estructural de las pensiones. Jordi Salvador (ERC) insistió en que, aunque se apruebe, ‘tiene que pasar la tramitación y ser ley’, subrayando la urgencia de actuar.
¿Qué implica para los pensionistas y el sistema?
La medida, si prospera, supondría un cambio en la fórmula de cálculo de las pensiones anticipadas, eliminando la penalización para quienes hayan cotizado 40 años o más. Según datos de la Seguridad Social citados por Podemos, el 60% de los afectados son mujeres, muchas con carreras laborales discontinuas por cuidados familiares. La propuesta también incluye un mecanismo para que los pensionistas actuales puedan revisar sus pensiones, aunque su aplicación dependería de la tramitación.
El coste estimado para las arcas públicas no se ha detallado en el texto de la proposición, pero fuentes parlamentarias consultadas por Público señalan que podría rondar los 500 millones anuales en su primer año de aplicación, según cálculos preliminares basados en el número de afectados. Este gasto adicional se sumaría a un sistema de pensiones ya pensionado por el envejecimiento demográfico y la sostenibilidad a largo plazo.
Mientras, el Gobierno deberá decidir si apoya activamente la tramitación o se limita a abstenerse, como hizo en junio. La presión de partidos como Podemos y EH Bildu, junto a la movilización social —como la reciente marcha de pensionistas en Madrid—, podría acelerar el proceso, pero la falta de consenso en el Congreso mantiene la incertidumbre sobre su futuro.






