El presidente del PP y el líder del EPP visitan la ciudad autónoma y acusan al Gobierno de Sánchez de inacción diplomática mientras miles de inmigrantes permanecen en playas precarias
Alberto Núñez Feijóo y Manfred Weber, presidente del Partido Popular Europeo (EPP), visitaron hoy Ceuta para exigir a Marruecos que colabore en el retorno de los migrantes tras más de 50 días desde el asalto masivo a la ciudad. Ambos líderes criticaron la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusaron de no actuar con «celeridad» en el ámbito legal y diplomático.
Weber, figura clave en la Eurocámara, advirtió a Marruecos de «consecuencias» si no se estabilizan las fronteras y exigió activar todos los mecanismos para facilitar las repatriaciones. «Ceuta es España y Ceuta es Europa», declaró, contrastando la respuesta española con la «celeridad» de otros países como Grecia. Feijóo, por su parte, propuso ampliar el espigón del Tarayal y aumentar la presencia permanente de Frontex en las ciudades autónomas, además de pedir un estatuto similar al de las regiones ultraperiféricas para Ceuta y Melilla.
La visita, la cuarta de Feijóo a Ceuta en menos de un mes, busca presionar a Marruecos y al Gobierno central. El líder del PP reconoció que tuvo que negociar con el EPP para que la Eurocámara aprobara una resolución de apoyo a la ciudad, algo que, según él, el Gobierno español «mira para otro lado». «No hay por qué ocultar que no ha sido sencillo hacer entender a Europa que esto no es un problema local», afirmó.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, acusó al Ejecutivo de «cambio de postura» tras anunciar que una «mayoría» de menores migrantes podrían quedarse en España. «Es inaceptable», declaró, agradeciendo la implicación europea para «suplir la falta de respuesta del Gobierno». Mientras, fuentes del PP valoraron la visita como una «acción diplomática» que refuerza su posición y envía un mensaje claro a Rabat: «Si se meten con Ceuta, se meten con Europa».
La crisis persiste: miles de migrantes siguen en asentamientos precarios en la playa del Trampolín, y el retorno de menores depende de un informe marroquí que, en crisis anteriores, no ha sido facilitado. La presión de Feijóo y Weber, junto a la del PP y Vox, aumenta sobre Sánchez, aislado en Europa según Weber, quien vinculó la crisis a las «señales ambiguas» del Gobierno sobre la regularización de inmigrantes.






