La consellera de Educación sigue en el punto de mira tras meses de protestas docentes y sentencias judiciales sin cumplir
Salvador Illa comparecerá este miércoles ante el Parlament para abordar la crisis educativa catalana, pero la reunión se celebra con la oposición en pie de guerra. Junts y el PP han anunciado que boicotearán cualquier pacto liderado por Esther Niubó, consellera de Educación, y exigen su dimisión como condición previa para negociar.
Junts, que ya había pedido la cabeza de Niubó en anteriores crisis, ha tachado su gestión de «incompresible» y ha acusado al president Illa de «premiar la incompetencia». Su portavoz, Josep Rius, ha desvelado las propuestas que presentarán en el debate monográfico de educación de mediados de octubre, entre las que destacan la recuperación de la «autoridad docente», mejoras salariales para profesores, reducción de ratios y más recursos para la escuela inclusiva. También han reclamado al Govern que defienda el uso del catalán «en aulas y patios», algo que choca con las sentencias judiciales que el PP también exige cumplir.
El PP, por su parte, ha rechazado participar en cualquier «teatro» que no incluya el cese de Niubó. Su secretario general, Juan Fernández, ha calificado de «chiringuito» cualquier intento de pacto liderado por ella y ha exigido que el Govern «cumpla las sentencias lingüísticas» pendientes. La formación popular vincula así la crisis educativa con el conflicto autonómico por la inmersión lingüística, un tema que ya ha generado tensiones con el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).
Mientras, Cataluña en Comú ha criticado la falta de «actuaciones concretas» en meses y ha acusado al Govern de «negligencias» en lugar de errores técnicos. Su portavoz, Gerardo Pisar ello, ha insistido en que el conflicto no se resolverá sin incorporar a todas las voces de la comunidad educativa, algo que hasta ahora no ha ocurrido.
La comparecencia de Illa llega en un momento de máxima tensión: docentes en huelga, sentencias judiciales sin aplicar y un debate parlamentario que podría agravar la polarización. El Govern catalán, con mayoría simple, se enfrenta a un escenario en el que ni siquiera la oposición moderada (PSC y ERC) parece dispuesta a apoyar a Niubó sin cambios previos.






