La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, atribuye el control actual a inversiones en vigilancia y rechaza que sea ‘suerte’
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha confirmado este domingo la llegada de refuerzos de la Guardia Civil a la ciudad autónoma, coincidiendo con alertas de posibles entradas masivas desde Marruecos los días 20 y 23 de septiembre. Hasta ahora, no se han registrado incidentes en la frontera, pero Moh advirtió de que las fuerzas de seguridad mantienen planes de contingencia activados para responder a cualquier presión.
Los nuevos efectivos se suman a los ya desplegados tras los intentos de entrada masiva en Ceuta a finales de julio y principios de agosto, cuando el dispositivo logró contener la situación. Moh destacó que la seguridad en Melilla no depende de la ‘suerte’, sino de inversiones en modernización del perímetro fronterizo —que incluye 13 kilómetros de vigilancia, fibra óptica y sistemas de contención— y de la coordinación semanal con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Las alertas para los días 20 y 23 circularon en redes sociales en Marruecos, aunque no se ha identificado un organizador oficial. Moh evitó confirmar si los refuerzos responden específicamente a estas fechas, pero aclaró que el Gobierno puede enviar recursos adicionales cuando sean necesarios. La delegada también defendió las medidas en el Dique Sur, donde vecinos critican supuestas vulnerabilidades, asegurando que las fuerzas de seguridad realizan revisiones permanentes y han instalado elementos de contención en el mar para reforzar la integridad territorial.
Melilla, con una frontera de 13 kilómetros, depende de un dispositivo permanente que incluye reuniones diarias de coordinación y planes de emergencia. La llegada de refuerzos refleja la tensión constante en una ciudad que, según Moh, siempre opera bajo el parámetro de ser fronteriza, independientemente de las alertas puntuales.
Según la delegada, la llegada de los nuevos efectivos se produjo durante la semana, aunque el número exacto no se ha revelado públicamente. La presencia se integra en el plan de contingencia que se activa cada vez que se detecta presión migratoria, y se ha coordinado con la Guardia Civil y la Policía Nacional para reforzar la vigilancia en los puntos críticos del perímetro.
El dispositivo de seguridad que se ha desplegado en Melilla incluye la instalación de fibra óptica y sistemas de vigilancia a lo largo de los 13 kilómetros de frontera, y se ha mantenido en funcionamiento desde la última operación de control en julio. La delegada enfatizó que la modernización del perímetro y la capacidad de respuesta rápida son claves para evitar que se produzcan nuevas entradas masivas.






