Un intermediario de ‘El Gitano’ rechazó transmitir el mensaje de presión, pero la estrategia ya incluía seguimiento físico y pruebas falsas con IA
Leire Díez, conocida como la ‘fontanera’ del PSOE, lideró una red que contactó con el entorno del narcotraficante ‘El Gitano’ para intimidar a la jueza Beatriz Viedma, instructora del caso contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. La reunión, celebrada en Badajoz a finales de 2024, buscaba que el líder criminal —condenado por el mayor alijo de droga incautado en la provincia— transmitiera a la magistrada que su vida y la de su familia estaban bajo vigilancia, usando dos vídeos grabados en lugares habituales de la jueza.
El objetivo era presionar a Viedma por su imputación a David Sánchez, pero el intermediario de ‘El Gitano’ —vestido con una camisa de cuadros rojos y blancos— se negó a ejecutar el plan, descrito como «darle un sustillo» a la jueza. Aunque Luis José Sáenz de Tejada, exjuez condenado por violencia de género y vinculado a Díez, reconoció su participación, negó tener los vídeos, aunque sí confirmó conocer el domicilio de Viedma y el colegio de sus hijas.
Esta estrategia forma parte de una campaña más amplia desplegada desde octubre de 2024, cuando El Debate reveló que dos militantes del PSOE viajaron a Badajoz para recabar datos personales de la jueza. Al no encontrar pruebas para comprometerla, la red optó por contactar con condenados por delitos graves —como Sáenz de Tejada y Javier Saavedra— para que, desde su resentimiento, aportaran información sensible. Además, se usó inteligencia artificial para fabricar pruebas falsas, incluyendo un montaje con imágenes manipuladas de Viedma.
‘El Gitano’ fue desarticulado por la Policía Nacional en Badajoz en una operación que incautó casi 9 kilos de cocaína y 2,5 kilos de heroína, además de armas y equipos de envasado. Dos de sus miembros fueron condenados a prisión, pero su red criminal sigue activa en la zona. La jueza Viedma, por su parte, sigue adelante con la instrucción contra David Sánchez, quien nunca ha sido imputado formalmente.
El encuentro con el intermediario de ‘El Gitano’ tuvo lugar en una cafetería próxima al hotel Río de Badajoz, donde se mostró a la magistrada desayunando en un local que frecuenta habitualmente y a sus dos hijas jugando en un parque público. El material, compuesto por dos vídeos, pretendía demostrar un conocimiento detallado de las rutinas y lugares de la jueza y su familia, con la intención de que el propio narcotraficante, que en ese momento estaba en prisión, transmitiera la amenaza de vigilancia a Viedma.







