El presidente del Gobierno vincula el futuro político catalán a su gestión y critica el «recurso a la confrontación» de las derechas en la Festa de la Rosa de Gavà
Pedro Sánchez situó este domingo a Cataluña como «ejemplo de convivencia» frente a la «deslealtad» de PP y Vox, en un discurso cargado de precampaña durante la Festa de la Rosa de Gavà. El presidente del Gobierno, en un acto del PSC, advirtió de que las derechas comparten «una misma agenda de involución y recortes» y reprochó su «letanía» de crisis para «buscar votos» sin resolver problemas reales.
Sánchez destacó los 48 diputados catalanes —segunda región más influyente en el Congreso— como clave para su reelección en 2023 y los contrasto con la estrategia de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, que este fin de semana también recorrieron Cataluña para sumar apoyo. «Cuando están en la oposición, insultan; cuando gobiernan, recortan», resumió, citando ejemplos como la reforma laboral o las pensiones. El presidente del Gobierno también defendió su gestión en la crisis de Ceuta, donde acusó a las derechas de «solo buscar la foto de la crisis» y no soluciones.
El discurso de Sánchez llegó tras el de Salvador Illa, presidente de la Generalitat, quien arremetió contra Feijóo y Abascal: «Nunca decepcionas, Alberto. Siempre por detrás de Abascal, de Vox. Siempre llegando tarde a Cataluña». Illa, clave en el apoyo del PSC al Gobierno central, insistió en que su modelo —»sin enemigos y con reformas»— contrasta con el de las derechas, que según él «no vienen a mejorar la convivencia, sino a entorpecer».
El contexto electoral es clave: Cataluña aportó en 2023 los 48 escaños decisivos para la investidura de Sánchez, y el nuevo sistema de financiación autonómica y la quita de deuda —pendientes de mayoría parlamentaria— son dos de sus prioridades. Mientras, PP y Vox apuestan por revertir este escenario, con Feijóo y Abascal centrando sus mensajes en temas como la inmigración o la amnistía, aunque sin concretar propuestas alternativas.
El discurso de Sánchez también incluyó un ataque a Isabel Díaz Ayuso por el caso del ático y criticó el «silencio» de Feijóo ante lo que llamó «sumisión» a Abascal. «Prefiero que me insulten muchos años en la oposición», sentenció, subrayando que su estrategia se basa en «construir» —con referencias a Illa— frente al «cuanto peor, mejor» de las derechas.







