El expresident de la Generalitat, tras nueve años en Bélgica, prepara un viaje para evaluar el escenario catalán antes de definir si repite como candidato a la presidencia
Carles Puigdemont ha anunciado su intención de recorrer Cataluña en una posible gira por la región si logra regresar desde Bélgica, donde reside desde 2017. Según declaraciones al The Sunday Times, su objetivo es «respirar, tocar y escuchar» la realidad catalana tras años alejado, una estrategia que podría marcar su futuro político, incluyendo su posible candidatura a la presidencia de la Generalitat.
El líder de Junts per Cataluña (JxCat) ha confirmado que, aunque no descarta volver al Parlament, su enfoque inicial sería conectar con la ciudadanía desde espacios públicos como el parque de la Ciutadella. Esta gira, ya mencionada en círculos cercanos al partido, serviría como «termómetro» para evaluar el momento político antes de tomar decisiones clave, como su participación en las próximas elecciones municipales o generales.
Su regreso coincide con un contexto legal incierto: el Tribunal Supremo podría revisar la doctrina sobre amnistía y malversación, lo que afectaría directamente a Puigdemont. Mientras, en JxCat se preparan estrategias para las elecciones municipales, aunque el calendario electoral sigue sin definirse con claridad. Puigdemont, alejado de los focos en los últimos meses, rompe su silencio en un momento crítico para su partido y para Cataluña.
La incógnita principal sigue siendo si Puigdemont repetirá como candidato a la presidencia. Su ausencia durante nueve años y los cambios en el panorama político catalán —con figuras como Salvador Illa al frente del Govern— añaden complejidad a su posible retorno. La gira, si se materializa, sería su primera prueba para medir el apoyo real y decidir su próximo paso.
En el ámbito jurídico, el abogado Pablo Llarena, responsable de la causa del procés, ha abierto la posibilidad de que el Tribunal Constitucional se interponga antes de que el Tribunal Supremo revise la doctrina de la Sala Penal sobre la malversación y la amnistía. Esta apertura podría acelerar la resolución de los casos pendientes contra Puigdemont y otros líderes independentistas, lo que influiría en la percepción pública y en la estrategia electoral de JxCat.






