Solo un vecino de Ceuta logró formularle una pregunta directa en las pocas entrevistas concedidas desde 2023
Pedro Sánchez ha concedido menos de cinco entrevistas en tres años de legislatura, según datos de la Moncloa, y en ninguna ha respondido a preguntas incómodas. La única excepción fue una formulada por un vecino de Ceuta durante un encuentro con la prensa en el Palacio de la Moncloa.
El presidente del Gobierno, que ha evitado tradicionalmente los medios más críticos, no ha permitido en este periodo preguntas directas en sus comparecencias públicas. La escasa disposición a dialogar con la prensa contrasta con la de sus predecesores, como José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy, que mantuvieron una relación más fluida con los periodistas durante sus mandatos.
El PSOE, partido en el gobierno, ha heredado esta tendencia de desconfianza hacia los medios, aunque en el pasado sus líderes —como Zapatero— fueron conocidos por su accesibilidad. La actual legislatura, marcada por crisis como la de Ceuta, ha reforzado esta postura, según fuentes cercanas a la Moncloa.
La falta de entrevistas no es un fenómeno nuevo en la política española, pero sí su intensidad. Durante los gobiernos de José María Aznar (PP) o Zapatero (PSOE), los presidentes solían conceder al menos una entrevista anual a medios relevantes. Sánchez, en cambio, ha reducido estos encuentros a mínimos, priorizando comunicados oficiales y comparecencias puntuales.
El caso de Ceuta, donde un ciudadano logró romper el protocolo, subraya la dificultad de acceder a información directa. La Moncloa no ha explicado públicamente las razones de esta estrategia, aunque analistas señalan que responde a una voluntad de controlar el mensaje en un contexto de alta polarización política.
Según la nota de Rebeca Argudo, publicada el 20 de septiembre de 2026 y actualizada a la 01:22h, el presidente no ha mostrado una especial querencia por las entrevistas en los tres años de legislatura. La fuente destaca que, entre las pocas concedidas, solo se han contado con los dedos de una mano las preguntas incisivas o incómodas, y que la única excepción fue la formulada por el vecino de Ceuta.







