La formación de Abascal acusa a Marruecos de chantaje migratorio y vincula la crisis de Ceuta a la «agresión» marroquí
Vox ha presentado una proposición no de ley en el Congreso que exige a España denegar visados a ciudadanos marroquíes hasta que Marruecos reconozca «públicamente» la soberanía española sobre Ceuta, Melilla y otros territorios en el norte de África. La formación, liderada por Santiago Abascal, acusa a Rabat de ser un «actor hostil» que usa el «chantaje migratorio» para presionar a España.
La iniciativa, registrada en la Comisión de Exteriores, detalla una lista de territorios: Ceuta, Melilla, las islas Chafarinas, el peñón de Vélez de la Gomera, el islote de Perejil y las islas y peñón de Alhucemas. Según Vox, Marruecos ha demostrado «repetidamente» que no actúa como un socio leal, sino que aprovecha la crisis migratoria para «doblegar la voluntad» española. La proposición vincula directamente la situación en Ceuta —con «inseguridad generalizada, agresiones sexuales y riesgos sanitarios»— a la «invasión» del pasado julio, atribuida a Marruecos.
La medida propuesta por Vox incluye la prohibición de entrada, tránsito o permanencia en España para nacionales marroquíes, una respuesta que califica de «necesaria» ante lo que considera una «traición» por parte del Gobierno español por su «sumisión diplomática». La proposición no de ley busca forzar un debate en la Comisión de Exteriores, donde el partido presiona para que se adopten medidas concretas frente a lo que describe como una «agresión» marroquí.
El contexto político es clave: la tensión entre España y Marruecos se ha agravado desde los incidentes de julio en Ceuta, donde miles de migrantes cruzaron la valla fronteriza. Mientras el Gobierno negocia con Rabat, Vox apuesta por una postura más dura, alineándose con sectores que exigen una respuesta contundente. La proposición de Vox, sin embargo, enfrenta el desafío de encontrar apoyo en un Congreso fragmentado, donde ni el PP ni el PSOE han mostrado hasta ahora disposición a respaldar medidas tan radicales.
La iniciativa también subraya un patrón recurrente en la retórica de Vox: la conexión entre migración, seguridad y soberanía territorial. Para la formación, el reconocimiento marroquí de estos territorios sería un paso previo indispensable para cualquier normalización de relaciones. La proposición, no vinculante, pero simbólicamente relevante, refleja cómo el debate sobre Ceuta y Melilla se ha convertido en un eje central de la política exterior española, con implicaciones directas en la estabilidad de la región.







