Jaume Asens, eurodiputado de ERC, acusa al Govern de Illa de saltarse la ley y la UE; el PSC defiende el proyecto pese a la condena europea a Suiza por inacción climática
Jaume Asens, eurodiputado de ERC, ha anunciado este jueves que Comuns recurrirá a los tribunales si el Govern de Salvador Illa aprueba la ampliación del aeropuerto de El Prat, que elevaría el tráfico de pasajeros de 55 a 70 millones anuales. Lo hizo junto a Ernest Urtasun, ministro de Cultura, y Alba Bou, alcaldesa de El Prat de Llobregat, en un acto donde calificaron el proyecto de ilegal e incompatible con los acuerdos europeos de lucha climática.
El rechazo se basa en dos argumentos: el impacto ambiental —que Asens comparó con la condena de la UE a Suiza por inacción climática— y el efecto en el turismo masivo, ya que el Prat es el segundo aeropuerto más congestionado de Europa. Que el PSC, un partido que dice defender la ley, avale esta ampliación le sorprende y decepciona, declaró Asens, recordando que un expediente sancionador de 2006 por la anterior ampliación sigue sin resolverse.
El ministro Urtasun, por su parte, advirtió de que el modelo de movilidad del PSC parece sacado de los años 70 y aseguró que su partido no dará la batalla por perdida ni en Madrid (donde Sumar votó en contra del DORA III en el Consejo de Ministros), ni en Cataluña ni en Bruselas. «La Comisión Europea no ha autorizado esta operación», insistió, mientras la alcaldesa Bou tachó el proyecto de «absoluta barbaridad» y llamó a manifestar este domingo contra él.
El conflicto se enmarca en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), aprobado el martes por el Gobierno central, que busca modernizar la infraestructura aeroportuaria española. Sin embargo, la ampliación del Prat —apoyada por el PSC y las derechas catalanas— enfrenta a Comuns con el Govern, que ya ha recibido críticas por su gestión del turismo en Barcelona, donde la masificación ha generado tensiones sociales desde 2023.
La UE ya ha sancionado a países por incumplir sus objetivos climáticos, como ocurrió con Suiza en 2022. En este caso, Asens advirtió de que la ampliación del Prat «no es inacción, sino acción contra el clima», al aumentar emisiones y dependencia del turismo masivo. Mientras, el Govern mantiene que el proyecto es «necesario» para la competitividad económica de Cataluña, aunque sin aclarar cómo encajará con los compromisos europeos.







