El presidente de Indra, apoyado por Salvador Illa, busca generar 5.000 empleos y 550 millones en ventas en la región para 2027, en un contexto de tensiones internas y cambios políticos
**Ángel Simón, presidente de Indra desde su nombramiento en 2024 tras la salida de Ángel Escribano, prepara un giro estratégico para trasladar la sede de la multinacional a Cataluña**, según fuentes cercanas a la empresa. El movimiento, que aún no está confirmado oficialmente, busca reforzar la presencia de Indra en la región —donde ya ha comprometido 1.500 empleos hasta 2027— y garantizar su futuro empresarial en un contexto de cambios políticos en Madrid.
Simón, respaldado por **Salvador Illa**, ministro en la sombra del PSOE y figura clave en su ascenso, apuesta por este cambio para **reconstruir su imagen en el mundo empresarial catalán**, aún marcado por la salida de Criterio y las reticencias de Isidro Fainé. El traslado —que podría ser parcial, manteniendo operaciones en Madrid— supondría un golpe de efecto en un momento en que **Alianza Catalana crece en las encuestas** y el PSOE busca aliados en la región.
El plan incluye **inversiones millonarias en Cataluña**: Indra aspira a alcanzar **5.000 empleados en la región** y generar **550 millones de euros en ventas en 2027**, un 50% más que en años anteriores. Además, la empresa estudia **comprar empresas catalanas especializadas en defensa** y aliarse con socios locales para impulsar su negocio en un sector en expansión, especialmente tras el rearme europeo ante la amenaza rusa.
El movimiento no está exento de riesgos. **Un traslado de sede sería difícil de revertir**, incluso con un gobierno del PP en Moncloa, y podría interpretarse como un gesto político en un momento de **tensiones soberanistas**. Además, **los Escribano —familia fundadora de Indra— resisten la fusión con EME**, valorada en más de 2.000 millones, y exploran una salida a Bolsa con interés del fondo soberano de Abu Dabi.
El nuevo plan estratégico de Indra, que se presentará el **25 de noviembre en Madrid**, será clave para confirmar estos movimientos. Mientras, Simón juega en un tablero político complejo: **apoyado por Illa en Moncloa, pero con la presión de un sector empresarial catalán que aún desconfía de él** tras su relación con Criterio.







