El PPE rompe con la coalición proeuropea: socialistas y liberales se dividen en una votación que deja a Sánchez aislado en Bruselas
Pedro Sánchez enfrenta este jueves una fractura sin precedentes en el Parlamento Europeo: 339 eurodiputados —incluyendo al Partido Popular Europeo (PPE) y grupos de derecha— han calificado la llegada masiva de migrantes a Ceuta como un *»ataque híbrido»* y una *»instrumentalización»*, en una resolución aprobada con el rechazo explícito del PSOE y parte de los liberales. La votación, celebrada este 17 de septiembre, marca un giro histórico: por primera vez desde 2021, los grupos de izquierda no respaldan la postura de Bruselas, mientras el PPE —tradicionalmente aliado de los socialdemócratas— se alinea con la derecha euroescéptica.
La resolución, presentada por el PPE, rompe con los llamamientos de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, quien había instado 24 horas antes a mantener la *»coalición proeuropea»* entre populares, socialdemócratas y liberales. Sin embargo, la votación final —339 a favor y 225 en contra— refleja una división interna: mientras el PSOE defendió la versión de Sánchez, sectores del grupo liberal René se sumaron a la crítica mayoritaria. La cifra de 10.000 migrantes que llegaron a Ceuta en 2021 —mencionada como precedente en el texto del PPE— no ha sido superada este año, pero la resolución enfatiza el *»patrón de instrumentalización»* como motivo de preocupación.
¿Qué implica este voto para la relación España-UE?
La resolución no propone sanciones concretas, pero sí exige a España *»medidas urgentes»* para evitar *»nuevos episodios»* y reclama a la Comisión Europea que *»evalúe el cumplimiento de los valores fundamentales»* del bloque. El texto, aprobado con apoyo de Identidad y Democracia (ID) —grupo euroescéptico liderado por Marine Le Pen— y parte de los conservadores, refleja una creciente desconfianza hacia Madrid. Von der Leyen no ha reaccionado públicamente, pero fuentes comunitarias consultadas por ABC señalan que la votación *»complica»* las negociaciones sobre fondos de cohesión para 2027-2028, donde España reclama 140.000 millones de euros.
El contexto: ¿por qué ahora?
La votación coincide con el aumento de tensiones en el Estrecho: mientras Marruecos niega su implicación en los flujos migratorios, el PP español ha exigido a Bruselas *»acciones concretas»* contra Rabat. El PPE, grupo parlamentario más numeroso en el Parlamento Europeo, ha priorizado este tema tras las elecciones autonómicas del 28 de mayo, donde partidos de derecha ganaron peso en regiones fronterizas como Andalucía y Extremadura. La resolución también menciona *»la falta de coordinación»* entre España y los países del norte de África, un punto clave en las negociaciones del Pacto Migraciones y Asilo que la UE debe aprobar antes de diciembre.
El PSOE, por su parte, ha criticado la *»politización»* del tema. En un comunicado interno obtenido por ABC, fuentes del grupo socialdemócrata S&D argumentan que la resolución *»ignora los esfuerzos españoles»* para gestionar la crisis, como el despliegue de la Guardia Civil y la colaboración con Frontex. Sin embargo, la división interna en el grupo liberal —donde figuras como Guy Verhofstadt (Bélgica) votaron a favor— sugiere que el tema podría repetirse en futuras votaciones sobre migración.
El próximo paso: la Comisión Europea debe responder antes del 30 de septiembre. Si no lo hace, el PPE ha anunciado que presentará una *»petición de debate urgente»* en la sesión de octubre, donde podría exigirse a España un *»plan de acción»* con plazos concretos. Mientras, en Madrid, fuentes del Gobierno consultadas por ABC insisten en que *»no habrá concesiones»* en la negociación de fondos, pero advierten de que *»el aislamiento en Bruselas tiene un coste político»* en las regiones donde el PSOE gobierna en coalición.

