La presidenta de la Comisión encara el examen anual en Estrasburgo tras superar cuatro mociones de censura en dos años
Estrasburgo acoge este miércoles el discurso del Estado de la Unión de Ursula von der Leyen ante un Parlamento Europeo profundamente dividido. La presidenta de la Comisión Europea rinde cuentas de sus últimos doce meses de gestión. También presentará las líneas prioritarias para el próximo curso político comunitario.
La mandataria alemana llega a esta cita en una posición de fragilidad parlamentaria. En los dos primeros años de la presente legislatura comunitaria, Von der Leyen ha tenido que superar cuatro mociones de censura. Su continuidad en el cargo depende del pacto entre el Partido Popular Europeo y el Grupo de los Socialistas y Demócratas en la Eurocámara.
La jefa del grupo socialista en la institución, la española Iratxe García, ha exigido de forma pública «un cambio de rumbo». Por su parte, los liberales demandan «resultados» tangibles ante la dependencia económica de los Veintisiete frente a competidores directos como Estados Unidos o China. Si alguna de las dos grandes familias políticas retira su respaldo, una quinta moción presentada por minorías forzaría su salida de la Comisión.
El control fronterizo centrará buena parte de las discusiones en la sede parlamentaria francesa. La crisis del pasado 30 de julio en Ceuta, donde se registró la entrada irregular de cerca de 80.000 inmigrantes, aceleró la puesta en marcha del Pacto Migratorio. Esa reforma fue aprobada en junio para endurecer el acceso a suelo europeo, contando con el único voto en contra de España. Manfred Weber, presidente del Partido Popular Europeo, viajará el próximo lunes a Ceuta junto a Alberto Núñez Feijóo.
Entre los planes regulatorios figura la actividad en internet para las generaciones más jóvenes. Von der Leyen defendió prohibir el acceso a redes sociales antes de los 13 años y fijar restricciones severas hasta los 16. No obstante, la Comisión Europea baraja situar el límite de acceso general en los 15 años. El impulso industrial bajo la enseña europea completará una intervención decisiva para el equilibrio de fuerzas comunitarias.







