El general Enseñat inaugura un monolito en Madrid y destaca cómo las operaciones en los 90 transformaron al Ejército de Tierra en una fuerza global
El general de ejército Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, ha inaugurado este 16 de septiembre un monolito en Madrid dedicado a los 23 militares españoles y un intérprete local que murieron en misiones en Bosnia y Herzegovina (1992-2004). El acto, con la embajadora de Bosnia Vesna Andree Zaimović, incluyó la lectura de sus nombres mientras se depositaban flores ante el monumento, junto a un toque de oración, descarga de fusilería y los himnos de ambos países.
El homenaje subraya el coste humano de las misiones —más de 46.000 españoles (militares y civiles) participaron— y su impacto en la transformación del Ejército. Enseñat destacó que Bosnia convirtió a una fuerza territorial en una capaz de operar en escenarios internacionales, integrada en la OTAN, la UE y Naciones Unidas. Hoy, España mantiene presencia en el país dentro de la Operación Altea de la UE.
El acto también recordó el legado humano de los militares españoles: su relación con la población local, basada en respeto y empatía, dejó una imagen duradera en Bosnia. El Ejército considera que este compromiso con la paz y la legalidad internacional sigue siendo clave en su doctrina actual.
La ceremonia, con momentos emotivos como el depósito de flores, buscó recuperar la memoria colectiva de una misión que marcó un antes y después en la proyección exterior de España. El general Enseñat reconoció además el papel de las familias de los caídos, «fundamental aunque permanezca alejado del foco público».







