Mañueco anuncia plan de tecnología crítica, más docentes y 26 millones en reformas tras confirmar su comunidad como una de las mejores en educación del mundo
Alfonso Fernández Masueco, presidente de la Junta de Castilla y León, ha presentado este lunes un paquete de medidas educativas para el curso 2026-2027 que incluye un nuevo plan de matemáticas, refuerzo en lectura, alertas tempranas contra la desconexión digital y formación obligatoria en inteligencia artificial para todos los alumnos de ESO.
El anuncio llega días después de que los resultados de PISA confirmaran a Castilla y León como uno de los mejores sistemas educativos de España y el mundo, destacando en ciencias, matemáticas y lectura desde 2009. Según Masueco, el objetivo es «seguir mejorando día a día» un modelo que ya combina excelencia académica con equidad y bajos niveles de acoso escolar.
Entre las novedades, la comunidad amplía a sexto de Primaria sus medidas de éxito escolar y crea una red de centros referentes en metodologías pedagógicas. También destinará 26 millones de euros a reformas en 370 centros, con 56 actuaciones en Segovia (4,8 millones). La inversión en profesorado crece un 1,5% (550 docentes más), incluyendo 190 para alumnos con necesidades educativas especiales.
El plan prioriza la formación continua del profesorado —»ninguna comunidad hace un esfuerzo tan grande», según Masueco— y un uso «crítico y responsable» de la tecnología en el aula. La FP, con 51.000 estudiantes, se consolida como vía de empleo rápido (90% de inserción laboral). La comunidad también refuerza la escuela rural: 30 unidades con solo tres o cuatro alumnos, un modelo que, según el presidente, «ofrece futuro a los municipios».
El acto de inauguración del curso en el CEIP Arcipreste de Hita (El Espinar, Segovia) reunió a 37.100 docentes y 24.000 nuevos alumnos en Infantil (crece un 8%). Masueco subrayó que el sistema, «público, universal y gratuito hasta los 16 años», combina mérito, esfuerzo y adaptación individual: «El verdadero éxito no es un ranking, sino que cada alumno encuentre sus herramientas para ser la mejor versión de sí mismo».
En su intervención, el presidente estuvo acompañado por la consejera de Educación, María Pardo, y puso en valor el trabajo del alumnado, de las familias —a las que atribuyó un «papel muy importante»— y del profesorado en un curso que calificó de récord. Asimismo, abogó por una escuela que «exija», «enseñe», «acompañe» y «cuide», y valoró la apuesta del centro anfitrión por la educación emocional.
Mañueco enmarcó estas medidas en la apuesta de la Comunidad por mantener un modelo orientado a la excelencia y la equidad, y garantizó que su Gobierno seguirá forjando un sistema basado en el mérito, el esfuerzo y la capacidad, adaptado a las peculiaridades de cada estudiante.







