Los municipios de menos de 25.000 habitantes cederán suelo para una red público-privada con reserva del 60 % de plazas públicas
Un total de 1.800 nuevas plazas para mayores se habilitarán en 24 residencias repartidas por municipios gallegos de menos de 25.000 habitantes. El Gobierno autonómico recurrirá a un modelo de colaboración público-privada que garantizará al menos el 60 % de vacantes de titularidad pública. La consejera de Política Social e Igualdad, Fabiola García, confirmó que el despliegue generará alrededor de mil empleos directos en zonas que carecen de este tipo de recursos asistenciales.
El plan articulará su cobertura a través de doce lotes territoriales emparejados. Cada unidad integrará un centro principal con capacidad para más de 100 plazas y una residencia satélite de menor tamaño en un término municipal colindante. Además de este paquete, la Xunta sumará las plazas previstas en un centro independiente que ya tiene comprometido en Ribeira. Para sumarse, los ayuntamientos dispondrán de un plazo inicial de un mes para adherirse a la convocatoria autonómica.
Las corporaciones locales que formalicen su entrada tendrán un año para ceder parcelas que cumplan con las exigencias técnicas. En caso de renuncia municipal, la Consejería buscará emplazamientos alternativos dentro de localidades que mantengan el mismo umbral demográfico. El despliegue provincial contempla ocho centros en La Coruña (nueve con Ribeira), siete en Pontevedra, cinco en Orense y cuatro en Lugo. La distribución busca frenar el éxodo de mayores hacia las grandes urbes.
Por áreas geográficas, La Coruña situará infraestructuras cabecera en O Porto do Son, Mañón, Carnota y Oza-Cesuras, con centros secundarios en Outes, Cariño, Cabana de Bergantiños y Carral. En Pontevedra, Porriño, Sangüeño y Marín acogerán los complejos de más de 100 plazas junto a los recintos satélite de Bayona, Cambados y Moraña. La demarcación de O Condado y A Para danta unirá Arbo con Padrenda, convirtiéndose en el único lote con conexión interprovincial directa entre Pontevedra y Orense.
El mapa asistencial de Orense se completará con instalaciones principales en Ribadavia y San Cibrao das Viñas, secundadas por centros satélites en Castrelo de Miño y Toén. Asimismo, en Lugo las residencias mayores abrirán en O Corgo y O Saviñao, mientras que O Páramo y Folgoso do Courel albergarán las dependencias complementarias. La gestión mixta compromete a los consistorios en la aportación patrimonial del suelo para desbloquear el déficit de cuidados en el interior.







