Defensa firma el hito para la puesta a flote del BAM-IS A-21, un buque de 221 millones que sustituirá al Neptuno y podrá operar robots submarinos a 3.000 metros.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha firmado el hito programático que permite avanzar hacia la puesta a flote del BAM-IS A-21 Poseidón. El buque lo construye Navantia en Puerto Real y sustituirá al veterano Neptuno como principal unidad española de intervención subacuática, salvamento y rescate. El acto de firma lo presidió Valcarce en el Ministerio de Defensa.
El documento lo firmaron el director general de Armamento y Material, almirante Aniceto Rosique Nieto, por parte de Defensa, y el director de Operaciones y Negocios de Navantia, Gonzalo Mateo-Guerrero Alcázar. Al acto asistieron el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez García-Baquero, el segundo jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante Gonzalo Sanz Alisedo, y el almirante jefe de Apoyo Logístico, Ignacio Céspedes Camacho.
El Poseidón no es un BAM convencional adaptado a una misión concreta. Su diseño responde a la necesidad de una plataforma especializada en operaciones bajo el agua, con configuración modular para distintos perfiles de misión. Entre sus cometidos están la localización, detección e identificación de objetos sumergidos, las reparaciones bajo el agua, el rescate de objetos, el apoyo al buceo y el tratamiento hiperbárico de accidentes de buceo. También podrá participar en adiestramiento y en la protección del patrimonio arqueológico sumergido.
Una de sus capacidades más relevantes es la de operar vehículos submarinos de control remoto hasta los 3.000 metros de profundidad. Esa capacidad resulta crítica en la búsqueda y localización de un submarino siniestrado, donde la rapidez para determinar su posición y conocer su situación es determinante. El buque dispondrá además de una cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados para desplegar sistemas y equipos según el tipo de operación.
El relevo del Neptuno y el apoyo a los S-80
El Poseidón asume una capacidad que durante décadas ha recaído en el Buque de Salvamento y Rescate Neptuno. El nuevo BAM-IS está concebido para asumir las misiones de ese veterano buque, pero con sistemas y tecnologías adaptados a la Armada del siglo XXI. La elección del nombre mantiene la tradición de la Armada de emplear divinidades del mar para sus buques de intervención subacuática. La orden que asignó la denominación A-21 Poseidón estableció su condición de relevo del Neptuno, que tiene la numeral A-20.
El desarrollo del buque está directamente relacionado con la entrada en servicio de los submarinos de la clase S-80. Para ellos se requiere una plataforma capaz de dar apoyo especializado y reforzar la seguridad de sus dotaciones durante su vida operativa. La propia Armada identifica el BAM-IS como la plataforma destinada a asumir el relevo del Neptuno y como su principal unidad para el apoyo a las operaciones de buceo.
La certificación MOSHIP y el papel ante la OTAN
Uno de los elementos que da mayor valor estratégico al Poseidón es su futura certificación MOSHIP (Mother Ship), que permitirá emplearlo como buque nodriza en operaciones internacionales de salvamento y rescate de submarinos. La Armada ha señalado que será su primer buque con certificación MOSHIP, preparado para actuar como plataforma de apoyo de los sistemas de rescate de submarinos de la OTAN y de Estados Unidos. Esa capacidad amplía su papel más allá de las necesidades estrictamente nacionales.
En caso de accidente de un submarino, las operaciones de rescate requieren integrar diferentes sistemas, vehículos y equipos especializados. Disponer de una plataforma capaz de servir como buque nodriza facilita la concentración de esos medios y aumenta la capacidad de respuesta. El carácter modular del buque y su cubierta de trabajo están orientados a facilitar esa integración. Navantia señala que el diseño incorpora propulsores cicloidales y un sistema de generación eléctrica basado en corriente continua y almacenamiento de energía, pensados para dar una elevada precisión en el posicionamiento dinámico.
Puerto Real concentra el esfuerzo industrial
El Poseidón se construye en el astillero de Navantia en Puerto Real, donde el programa tiene una dimensión industrial relevante. La construcción supone una inversión superior a los 221 millones de euros y, según Defensa, genera más de 1,3 millones de horas de trabajo y alrededor de 1.100 empleos entre puestos directos, empresas colaboradoras, suministradores y empleo inducido.
La construcción del BAM-IS se inició con el corte de chapa en diciembre de 2024, después de que la Dirección General de Armamento y Material, la Armada y Navantia completaran la Revisión Crítica de Diseño. Ese hito permitió entrar en la fase de fabricación del buque. En mayo de 2026, Navantia informó de que había trasladado al dique una macroestructura de 597 toneladas formada por tres bloques. Esa estructura alberga elementos esenciales como los propulsores cicloidales Voith, el pedestal de la grúa de gran capacidad, la cámara hiperbárica orgánica y la cubierta de trabajo para los equipos de intervención subacuática. En aquel momento quedaban tres bloques para completar el buque y proceder a su flotadura.







