El Gobierno despliega seguridad para trasladar a cientos de personas desde el colapsado Loma Colmenar, mientras prepara otros centros en la mezquita y el puerto
El Gobierno ha abierto este lunes 874 plazas de acogida temporal en el centro de La Reina (Ceuta) para migrantes que llevaban semanas durmiendo en la calle, en uno de los operativos más rápidos desde el inicio de la crisis fronteriza. Un despliegue policial con vehículos de la Guardia Civil y Policía Nacional trasladó a primera hora a cientos de personas desde el embolsamiento de Loma Colmenar, uno de los puntos más saturados, donde miles siguen sin acceso a recursos básicos.
La ministra de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, **Elma Saiz**, coordinó el operativo desde el terreno y anunció que esta semana se activarán nuevos espacios, incluyendo 300 plazas para mujeres y niños en la mezquita de Sidi Embarek —gracias a un acuerdo con la ONG Luna Blanca— y el puerto de Ceuta, con capacidad para 1.700 personas, para aliviar la presión en la playa de El Trampolín. El centro de La Reina, donde ya se inician expedientes de asilo o devoluciones, es el primero de una serie de medidas que el Gobierno espera anunciar en los próximos días.
La situación en Ceuta sigue sin resolverse: según datos del propio Ejecutivo, el colapso en zonas como Loma Colmenar —donde migrantes duermen en la calle frente a campamentos estatales— obliga a intervenciones de emergencia como esta. La ministra Saiz reconoció que la clave es «encontrar espacios», pero el ritmo de apertura de recursos no ha logrado evitar escenas de desesperación. Testimonios recogen el miedo de personas como Reduan, que tras tres semanas a la intemperie preguntó a los agentes: *»¿Seguro que no nos llevan a Marruecos?»*, mientras recogía sus pertenencias entre la confusión.
El operativo de este lunes, con intérpretes de la ONG CEPAIM, refleja la urgencia de desbloquear soluciones. Sin embargo, la presión sobre Ceuta persiste: el puerto y la mezquita, aunque cruciales, no cubren la demanda total, y la playa de El Trampolín sigue siendo un punto crítico. El Gobierno insiste en que esta semana será «muy importante», pero la falta de plazas previas ha obligado a medidas reactivas como la de hoy, que solo atajan una parte del problema.






