El Partido Unionista Democrático y Reform UK exigen que la decisión sobre Irlanda del Norte la tome su población, no declaraciones externas
Nigel Farage, líder de Reform UK, y los principales partidos unionistas norirlandeses han rechazado este lunes las declaraciones de Donald Trump a favor de la reunificación de Irlanda, calificando de inaceptable que un tercero decida sobre el futuro constitucional de Irlanda del Norte. Farage, en un mensaje en redes, desautorizó directamente al presidente estadounidense: *»Irlanda del Norte es parte orgullosa del Reino Unido. Su gente no quiere referéndum ni unificación, y estoy en desacuerdo con Trump»*.
El rechazo es unánime entre los partidos unionistas. Gavin Robinson, líder del Partido Unionista Democrático (DUP), recordó que *»el futuro de Irlanda del Norte lo decide su población, no declaraciones desde Washington, Londres o Dublín»*, mientras que Jim Allister, de Voz Unionista Tradicional (TUV), advirtió: *»Trump no es el primer presidente que se inmiscuye en lo que no le atañe. Irlanda del Norte no es un peón en su guerra con Reino Unido»*. El DUP, segunda fuerza en la Asamblea de Belfast, insiste en que *»la voluntad democrática de los norirlandeses —expresada en el Acuerdo de Belfast— es clara: permanecen en el Reino Unido»*.
El conflicto se enmarca en el principio de consentimiento, piedra angular del Acuerdo de Viernes Santo (1998), que exige el apoyo mayoritario de la población norirlandesa para cualquier cambio constitucional. Según Jon Burros, del Partido Unionista del Ulster (UDP), *»la única voluntad que cuenta es la de los norirlandeses»*, aunque reconoció que Trump *»tiene derecho a expresar su opinión»*, como cualquier ciudadano. El presidente estadounidense, durante una visita a Dublín, declaró que *»le encantaría ver una Irlanda unida»*, aunque matizó que *»Reino Unido tendría algo que decir»* en el proceso.
El episodio refleja la tensión entre la presión independentista —avivada por el Brexit y el colapso del Acuerdo de Windsor (2023)— y el rechazo unionista a ceder soberanía. Mientras el Sinn Féin (partido nacionalista) aboga por un referéndum, los unionistas exigen que cualquier cambio pase por un consenso interno. La última encuesta de Lucida (agosto 2026) situaba al DUP como primera fuerza en Irlanda del Norte, con un 28% de apoyo, frente al 24% del Sinn Féin, pero el debate constitucional sigue abierto.







