Peramato estrena el Año Judicial con un mensaje de solidaridad a la ciudadanía ceutí y reclama autonomía presupuestaria para el Ministerio Fiscal
La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, anunció este jueves el destacamento temporal de tres fiscales de la península a Ceuta, una medida que se hará efectiva en fechas próximas. Lo hizo durante su primer discurso formal en el acto de apertura del Año Judicial, que comenzó con un mensaje de reconocimiento y solidaridad a la ciudadanía de Ceuta por afrontar una situación especialmente compleja con serenidad, responsabilidad y cercanía a las personas migrantes en condiciones de especial vulnerabilidad.
Peramato explicó que su visita a Ceuta el pasado 27 de agosto le permitió comprobar personalmente el trabajo de los fiscales en la Ciudad Autónoma. En su intervención defendió preservar el principio de legalidad y la necesidad de retornar a una situación de plena seguridad y normalidad, algo que, según dijo, no está reñido con los valores de humanidad y respeto a la dignidad de todas las personas. También situó la protección integral de la infancia entre las responsabilidades más sensibles y exigentes para los fiscales.
El acto, presidido por Felipe VI, que declaró abierto el año judicial tras escuchar los discursos, supuso el estreno de Peramato en esta cita y la primera vez en democracia que dos mujeres protagonizan la apertura: ella y la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló. Peramato tomó posesión de su cargo el pasado diciembre, tras la dimisión de su antecesor, Álvaro García Ortiz, después de que fuera condenado por un delito de revelación de datos reservados por el alto tribunal.
La fiscal general reclamó autonomía organizativa y presupuestaria para la Fiscalía, al tiempo que reconoció la legítima exigencia de rendición de cuentas a las instituciones públicas. Advirtió de que transparencia y crítica legítima no pueden confundirse con la descalificación sistemática ni con proyectar sobre la institución una imagen que no se corresponde con la realidad, y lamentó que en ocasiones se distinga entre buenos y malos fiscales según convenga la posición procesal que adopten.
Sobre la corrupción, sostuvo que erosiona la confianza de la ciudadanía en las instituciones y compromete los principios de integridad y servicio al interés general, por lo que su investigación exige el máximo rigor, independencia y determinación, particularmente cuando afecta a autoridades o funcionarios que se prevalen de sus cargos. En cuanto a los datos de la Memoria de 2025, señaló que se incoaron 1.770.201 diligencias previas, un 4,9 % más que el ejercicio anterior, y que los delitos contra la vida y la integridad física representan el 32 % del total, seguidos de los delitos contra el patrimonio, con el 21 %. Los procedimientos ordinarios o sumarios pasaron de 4.251 en 2024 a 4.478 en 2025, un 5,3 % más, y se celebraron 354.954 juicios con intervención del Ministerio Fiscal.
El discurso también recordó a los guardias civiles fallecidos en Barbate en 2024 y en Huelva en 2026 mientras cumplían con su deber, víctimas de la violencia y el desprecio por las normas democráticas que caracterizan a las organizaciones criminales. Peramato cerró su intervención con una cita del expresidente Manuel Azaña.







