Una encuesta de Ipsos BVA para las presidenciales de 2027 sitúa a Philippe como alternativa del bloque central con hasta el 22,5% y a Glucksmann entre el 11,5% y el 14%
Marine Le Pen mantiene una posición dominante en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas de 2027, con una estimación de voto de entre el 34% y el 36% en las seis hipótesis analizadas por Ipsos BVA en un sondeo realizado entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre de 2026. La candidata de Agrupación Nacional conserva además más del 90% de fidelidad entre quienes la votaron en 2022, según el mismo estudio, elaborado con 1.500 entrevistas online y un margen de error de ±2,5 puntos.
El escenario que más altera el resto de la carrera es la candidatura de Gabriel Attal por Renacimiento. Cuando Attal concurre en solitario por el espacio presidencialista, Le Pen sube hasta el 36% y Jean-Luc Mélenchon, de Francia Insumisa, alcanza el 17%, su mejor registro en las seis hipótesis. En ese mismo escenario, Attal obtiene el 15,5% y Bruno Retailleau, de Los Republicanos, el 10%, su máximo. La segunda vuelta, por tanto, quedaría planteada entre Le Pen y Mélenchon, un duelo que no se produjo en 2022 ni en 2017.
Philippe se consolida como alternativa del bloque central
Édouard Philippe, de Horizontes, es el candidato mejor situado fuera de Agrupación Nacional cuando su espacio concurre unido. Si se presenta como único candidato de Juntos por la República, Philippe llega al 22,5%, su techo en el sondeo, y Mélenchon baja al 16,5%. En el escenario de candidaturas separadas del bloque central, con Philippe por Horizontes y Attal por Renacimiento, el primero se queda en el 14,5% y el segundo en el 7,5%, mientras Mélenchon sube al 15%. La fragmentación del espacio presidencialista, por tanto, resta votos a sus candidatos y beneficia al líder de la izquierda radical.
Raphaël Glucksmann, del Partido Socialista, se mueve entre el 11,5% y el 14% según la hipótesis, y Olivier Faure, también socialista, aparece con entre el 4,5% y el 5,5% cuando concurre en solitario. La candidatura de Faure por el PS junto a la de Attal por Juntos por la República es el escenario que más castiga a Le Pen, que baja al 34,5%, y el que más eleva a Mélenchon, que llega al 17%. Marine Tondelier, de Los Ecologistas, se mueve entre el 4% y el 5,5%, y Éric Zemmour, de Reconquista, entre el 3% y el 3,5%.
El precedente de 2022 y la barrera de la segunda vuelta
En las presidenciales de abril de 2022, Emmanuel Macron ganó la primera vuelta con el 27,8%, Le Pen quedó segunda con el 23,2% y Mélenchon tercero con el 22%, a poco más de un punto de disputar la segunda vuelta. La encuesta de Ipsos BVA dibuja un escenario distinto: Le Pen supera en todas las hipótesis el resultado que obtuvo hace cuatro años, mientras Mélenchon se mueve en un rango de entre el 15% y el 17%, por debajo de su registro de 2022. La fidelidad de voto de Le Pen, superior al 90% de sus votantes de 2022, es el dato que sostiene su ventaja.
La barrera para pasar a la segunda vuelta es quedar entre los dos candidatos más votados, sin umbral mínimo de votos. En 2022, la diferencia entre Mélenchon y Le Pen fue de poco más de un punto, y en 2027 el sondeo sugiere que la distancia podría ampliarse si el bloque central no se fragmenta. La candidatura de Attal, sin embargo, es la variable que más altera el orden: cuando Attal concurre en solitario, Mélenchon sube al 17% y Le Pen al 36%, mientras que cuando el bloque central se presenta unido en torno a Philippe, Mélenchon baja al 16,5% y Le Pen al 34,5%.
El calendario electoral y el peso de las candidaturas
Las próximas elecciones presidenciales francesas están previstas para el 18 de abril y el 2 de mayo de 2027, según la ficha técnica del sondeo. Francia es una república semipresidencial: el jefe de Estado es Emmanuel Macron, el primer ministro es Sébastien Lecornu y el Gobierno se encuentra en situación de minoría parlamentaria, con Renacimiento, MoDem, Horizontes y UDI como partidos que lo sostienen. Ese contexto de minoría condiciona la capacidad del Ejecutivo para aprobar leyes y explica por qué las candidaturas del bloque central se presentan fragmentadas en el sondeo.
El sondeo mide intención de voto, no resultados electorales, y las seis hipótesis dependen de decisiones de candidatura que aún no están tomadas. La presencia de Attal o de Faure, o la unidad del espacio presidencialista, cambian el reparto de votos en cada escenario. La encuesta fue realizada online entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre de 2026, con 1.500 entrevistas y un margen de error de ±2,5 puntos.
El sondeo también registra el peso de los candidatos situados en los extremos del arco parlamentario. Éric Zemmour, de Reconquista, se mantiene en un rango estrecho de entre el 3% y el 3,5% en todas las hipótesis, mientras que Nicolas Dupont-Aignan, de Francia en Pie, oscila entre el 2% y el 2,5%. En la izquierda radical, Fabien Roussel, del Partido Comunista Francés, se sitúa entre el 2,5% y el 3%, y Nathalie Arthaud, de Lucha Obrera, entre el 0,5% y el 1%. Ninguno de ellos alcanza en ninguna hipótesis el umbral que en 2022 permitió a los cuatro primeros candidatos superar el 20% de los sufragios, lo que confirma la concentración del voto en torno a Le Pen, Philippe, Mélenchon y Glucksmann.
La ficha técnica del estudio precisa que las entrevistas se realizaron por internet y que el margen de error de ±2,5 puntos se aplica al conjunto de la muestra. Ese margen implica que las diferencias entre los candidatos del bloque central en algunos escenarios, como el 14,5% de Philippe frente al 15% de Mélenchon cuando el espacio presidencialista concurre dividido, quedan dentro del intervalo de error y no permiten establecer una ventaja clara entre ambos. La encuesta, por tanto, describe un equilibrio frágil que dependerá de las candidaturas finalmente registradas.






