Actualización (11 de septiembre a las 12:49):
La visita de Estado de Emmanuel y Brigitte Macron llega tras el aval del Constitucional al acuerdo que Francia solo tenía con Italia y Alemania
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su mujer, Brigitte Macron, viajarán a Madrid los días 29 y 30 de septiembre para una visita de Estado a España. El viaje se produce después de que el Tribunal Constitucional haya trasladado su parecer sobre el Tratado de Amistad y Cooperación entre ambos países, según ha informado La Vanguardia.
El acuerdo, conocido como Tratado de Barcelona, nació para dotar a España y Francia de mecanismos estables de coordinación en asuntos europeos, defensa, energía, transportes y cooperación transfronteriza. Francia solo había sellado ese nivel de relaciones con Italia y Alemania, lo que sitúa el pacto con España en el escalón más alto de su diplomacia bilateral.
La visita llega con retraso. En 2018, poco después de que Macron llegara al Elíseo, ya visitó España y Felipe VI le invitó formalmente a realizar una visita de Estado. El viaje quedó aplazado por la pandemia de la covid-19 y, después, por la agenda de la propia política española.
El aval del Constitucional al Tratado de Barcelona
El Tratado de Amistad y Cooperación exige un paso previo en España: el Tribunal Constitucional debe pronunciarse sobre la compatibilidad del texto con la Carta Magna antes de que el Estado pueda asumir obligaciones internacionales de este calibre. Ese trámite es el que ha quedado despejado, lo que abre la puerta a la firma y a la puesta en marcha de los mecanismos de coordinación que el acuerdo contempla entre los dos Gobiernos.
El Elíseo comparte con el Gobierno español la apuesta por mantener la cooperación con Rabat para evitar una escalada de tensión. En una primera conversación telefónica, Macron valoró incluso la colaboración de Marruecos durante las primeras horas de la crisis de Ceuta para facilitar el retorno de los inmigrantes.
El viaje pendiente de los Reyes a Ceuta y Melilla
Los reyes de España ya tenían previsto viajar a Ceuta y Melilla antes de que estallara la crisis migratoria a finales del pasado mes de julio. La visita la preparan Zarzuela y la Moncloa, aunque todavía no hay una fecha concreta para realizarla.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya expresó que la visita de los jefes de Estado será en «fechas próximas», pero sin concretar fecha. «El hecho es que hoy Ceuta necesita del arrope y cariño de todas las instituciones y es más que justificado, y más necesario que nunca, que el jefe del Estado visite Ceuta y Melilla», señaló Sánchez en una entrevista en Televisión Española.
Será el primer viaje oficial de Felipe VI y Letizia a las dos ciudades y se producirá casi veinte años después de que lo hiciera el padre del Rey, Juan Carlos I, un viaje que provocó una crisis diplomática con Marruecos. El Rey se reunió el pasado martes con la ministra de Defensa, Margarita Robles, el Jemad y los altos mandos militares para analizar la situación de la defensa en Ceuta.
La infanta Sofía estudiará en París
La infanta Sofía va a estudiar su segundo año de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Forward College de París, tras un primer año en Lisboa. El modelo académico se caracteriza por grupos reducidos, tutorías personalizadas y un fuerte componente de competencias prácticas. Como parte del módulo de impacto social, los estudiantes deben colaborar con ONG, asociaciones locales o proyectos comunitarios parisinos, lo que exige interactuar directamente con la sociedad francesa.
El viaje, pendiente desde 2018, llega tras el pulso entre PP y Vox por el Tratado de Barcelona y con Macron ya sin candidatura para 2027
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte Macron, viajarán a Madrid los próximos 29 y 30 de septiembre para una visita de Estado a España, según ha podido saber La Vanguardia. Los Reyes recibirán al matrimonio Macron ocho años después de que la invitación se planteara por primera vez.
El viaje se celebrará previsiblemente después de que el Tribunal Constitucional haya trasladado su parecer sobre el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia, cuya ratificación ha condicionado durante los últimos meses las relaciones entre ambos países y esta visita.
La invitación se remonta a 2018, poco después de que Macron se instalara en el Elíseo. Aquel año recibió a Felipe VI y la reina Letizia, quienes le invitaron formalmente a visitar España. El viaje quedó primero aplazado por la pandemia y después fue perdiendo espacio en la agenda por la situación política española y, sobre todo, por las negociaciones que desembocaron en el Tratado de Amistad y Cooperación, firmado por Pedro Sánchez y Emmanuel Macron en Barcelona en enero de 2023.
El Tratado de Barcelona y su bloqueo en el Congreso
Conocido como Tratado de Barcelona, aquel acuerdo nació con la voluntad de estrechar la alianza entre España y Francia y dotarla de mecanismos estables de coordinación en asuntos europeos y en ámbitos como la política exterior, la defensa, la seguridad, la justicia, la energía, los transportes o la cooperación a ambos lados de los Pirineos. Entre otras cuestiones, establece que ambos países se consulten antes de las grandes decisiones europeas con el objetivo de intentar fijar posiciones comunes. Hasta entonces, Francia solo había establecido relaciones de este nivel con Alemania e Italia.
La ratificación del tratado en España se convirtió en un largo escollo político. El Congreso lo tumbó en mayo de 2025 con los votos en contra del PP y Vox y las abstenciones de Junts y Podemos. Francia, por su parte, ya lo había ratificado en marzo de ese año. El acuerdo volvió después a la Cámara Baja y consiguió salir adelante gracias al cambio de posición de Junts y Podemos, que pasaron de la abstención al voto favorable.
El principal punto de fricción ha sido la cláusula que contempla la participación periódica de un ministro francés en una reunión del Consejo de Ministros español y viceversa. PP y Vox sostienen que esa fórmula puede vulnerar la Constitución por alterar la composición del Gobierno. Para despejar las dudas, los ministros de Exteriores de España y Francia acordaron una interpretación según la cual esa participación tendría lugar «en los márgenes» del Consejo de Ministros y en una reunión separada de la oficial.
Aun así, después de que el Congreso aprobara de nuevo el acuerdo el pasado 18 de junio, el PP promovió en julio desde el Senado una nueva consulta al Constitucional, a donde ya había llevado el acuerdo en febrero de 2025, aunque no llegó a resolver sobre el fondo porque el tratado había sido entretanto rechazado por el Congreso. El pasado mes de julio, sin embargo, con el apoyo de Vox, quedó paralizada la aprobación definitiva del tratado.
El malestar en París y la señal durante la crisis de Ceuta
Esta situación generó malestar en París. Desde Francia se había recibido con sorpresa el primer fracaso del tratado en las Cortes españolas y se llegó a advertir del efecto que un rechazo definitivo podría tener sobre una relación considerada estratégica por ambos gobiernos. Pese a ello, durante estos meses se ha impuesto un ejercicio de diplomacia y paciencia, según fuentes consultadas por La Vanguardia. Tanto en Madrid como en París existe el convencimiento de que el acuerdo acabará superando los obstáculos pendientes y podrá finalmente ser ratificado.
En paralelo a esas gestiones, París ha enviado señales que apuntan a que el buen entendimiento con España se ha mantenido pese al desencuentro por el tratado. Una de las más relevantes llegó durante la crisis de Ceuta de este verano. Francia se desmarcó entonces de la iniciativa suscrita por otros 22 países de la Unión Europea al considerar que aquella declaración no suponía un respaldo efectivo a España y que utilizaba políticamente la presión migratoria en la frontera en lugar de favorecer una salida coordinada con Marruecos.
La visita de Estado de finales de septiembre permitirá así recuperar una invitación pendiente desde 2018 y supondrá además un cierre de etapa, dado que Macron afronta la recta final de su segundo mandato en el Elíseo y ha confirmado que no concurrirá a las elecciones presidenciales francesas de 2027.
El desenlace del Tratado de Barcelona queda ahora en manos del Tribunal Constitucional, que debe pronunciarse sobre la consulta promovida por el PP desde el Senado. Se trata de un paso previo necesario para que el acuerdo pueda completar su tramitación parlamentaria y ser finalmente ratificado, un trámite que ambas cancillerías siguen con atención porque de él depende la entrada en vigor de los mecanismos de coordinación bilateral previstos en el texto.
La visita de Estado, además, se enmarca en la agenda europea de los próximos meses, en la que España y Francia comparten intereses en asuntos como la política exterior, la defensa o la energía. El formato de visita de Estado, reservado a los jefes de Estado, incluye tradicionalmente una recepción de los Reyes en el Palacio Real y una cena de gala, y en este caso servirá para escenificar la continuidad de la relación bilateral más allá del ciclo político que ahora se cierra en Francia.







