El contrato de 87.016,58 euros, firmado en marzo de 2026, contempla una inspección física de doce meses tras una licitación desierta en enero
La Confederación Hidrográfica del Júcar anunció el 21 de febrero de 2026 la nueva licitación para la tercera revisión de seguridad de la presa y embalse de Forata, una infraestructura catalogada como «crítica» por la propia entidad.
El pliego establece un presupuesto de 87.016,58 euros y un plazo de ejecución de doce meses, durante los cuales una empresa especializada recopilará la documentación existente y realizará una inspección in situ de la presa, sus galerías, compuertas, válvulas y sistemas eléctricos.
Según el Real Decreto 264/2021, las presas de categoría A deben revisarse cada cinco años; la segunda revisión de Forata concluyó en diciembre de 2017, por lo que la tercera debió iniciarse antes de diciembre de 2022. La autorización del nuevo contrato en febrero de 2026 implica un retraso de casi cuatro años respecto al calendario legal.
El retraso cobró relevancia durante la DANA del 29 de octubre de 2024, cuando el embalse acumuló niveles críticos y el Cecopi lo señaló como punto vulnerable. Aunque la presa resistió, la situación puso de relieve la necesidad de controles periódicos para evitar riesgos de ruptura y proteger a las poblaciones aguas abajo.
En diciembre de 2025 la licitación inicial quedó desierta al no presentarse ofertas, según el acta de la Mesa de Contratación del 21 de enero. La Confederación justifica la nueva contratación externa alegando falta de medios humanos y materiales suficientes para ejecutar la revisión internamente.
Una vez finalizada la inspección, el informe determinará el estado estructural e hidráulico de Forata y propondrá medidas correctivas, cumpliendo con las obligaciones establecidas por la normativa de inundaciones y protección civil que rige las infraestructuras hidráulicas críticas.
El proceso de revisión incluirá la evaluación de las galerías, filtraciones, equipos de auscultación, el aliviadero, las compuertas, las válvulas, los sistemas eléctricos, los grupos electrógenos y los elementos vinculados al Plan de Emergencia, garantizando que la presa cumpla con los estándares de seguridad exigidos por la normativa vigente.
El informe final será remitido al Ministerio de Medio Ambiente, donde se evaluarán las recomendaciones y se decidirán las acciones correctivas necesarias para asegurar la integridad de la presa y la protección de las comunidades aguas abajo.
Fuente: Vozpópuli







