La secretaria general de ERC exige medidas serias y acusa al Govern de Cataluña de no defender la libertad de expresión tras la agresión a un aficionado en Elche
Elisenda Alamán, secretaria general de Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC), responsabilizó al Gobierno de Pedro Sánchez de la «crisis humanitaria» que se vive en Ceuta tras los incidentes del pasado jueves, cuando manifestantes bloquearon un camión de la Cruz Roja y quemaron sombrillas del asentamiento de migrantes.
Alamán declaró que la «inacción» del Ejecutivo ha convertido el problema en «mayúsculo» y pidió que el Gobierno asuma sus responsabilidades sin «tirar pelotas fuera hacia las comunidades autónomas». La dirigente subrayó que bloquear la entrega de alimentos y agua a personas vulnerables es «inaceptable» y «totalmente deshumanizador».
Además, la política catalana criticó la actuación policial en Elche, donde la Policía Nacional retiró una bandera estelada a un menor aficionado del FC Barcelona y le propinó golpes. Alamán señaló que el Govern de Cataluña «no ha estado a la altura de la situación» y no ha condenado con contundencia lo que calificó como «vergüenzas antidemocráticas del Estado español».
El contexto institucional muestra que ERC, como fuerza independentista en el Congreso, suele ejercer presión sobre el Gobierno central y los gobiernos autonómicos. La petición de medidas «serias y eficientes» se produce en medio de un debate nacional sobre la gestión de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, que ha generado tensiones entre la administración central y las comunidades autónomas.
El reclamo de Alamán se enmarca en una serie de incidentes que han puesto en evidencia la falta de coordinación entre las autoridades españolas y regionales. La exigencia de que el Gobierno central actúe directamente y la crítica al Govern catalán podrían influir en la agenda política de cara a las próximas elecciones autonómicas, donde la defensa de los derechos humanos y la gestión de la inmigración son temas clave.
El episodio de Ceuta ocurrió el jueves 5 de agosto, justo después de que un grupo de manifestantes bloqueara el paso a un camión de ayuda humanitaria de Cruz Roja y quemara varias sombrillas del asentamiento donde se habían instalado migrantes que cruzaron la valla el 30 de julio. La protesta se desarrolló en el barrio de Sants, en Barcelona, donde Alamán se dirigió a los periodistas para exigir una respuesta inmediata del Gobierno central.
Fuente: The Objective






