El director de comunicaciones Anthony Guglielmi y dos funcionarios fueron puestos de baja mientras la Oficina de Responsabilidad Profesional dirige la investigación
El Servicio Secreto de EE. UU. suspendió a su director de comunicaciones, Anthony Guglielmi, y a dos funcionarios más tras iniciar una investigación interna por «mala conducta».
El comunicado oficial indica que los tres empleados, descritos como «ajenos a las fuerzas del orden», están de baja administrativa mientras la Oficina de Responsabilidad Profesional lleva a cabo la pesquisa.
Greg Bernstein, portavoz de Guglielmi, defendió al funcionario calificándolo de «profesional de profunda integridad» y señaló que su trayectoria «habla por sí sola».
Las suspensiones se producen en medio de un escándalo de filtraciones: agentes del Servicio Secreto que acompañaban al presidente Donald Trump en la cumbre de la OTAN en Turquía fueron interrogados por el FBI por haber revelado detalles al New York Times y a otros medios, entre ellos vulnerabilidades de aviones Boeing entregados por Qatar.
Las revelaciones también incluyeron un engaño de Trump relacionado con una supuesta amenaza de asesinato por Irán, que fue publicado por The Washington Post y The Times, y que obligó a la administración a buscar información sobre los contactos periodísticos del Servicio Secreto.
Esta investigación interna podría afectar la confianza en la protección del presidente y en la gestión de la información sensible, ya que el Servicio Secreto ha sido señalado como responsable de la seguridad del mandatario durante viajes internacionales.
Fuente: El Debate (Internacional)







