La protesta en Labañou exige frenar la remodelación urbanística impulsada por la alcaldesa Inés Rey, que defiende el proyecto por «motivos técnicos»
Los vecinos de la calle Tomás Fábregas, en el grupo de viviendas María Pita de Lavanos (A Coruña), han iniciado protestas callejeras para exigir la paralización de un proyecto de remodelación urbanística impulsado por el Ayuntamiento de A Coruña, gobernado por la alcaldesa socialista Inés Rey. El conflicto surge por la reducción de plazas de aparcamiento de 42 a solo 9, la opacidad en la entrega de planos y la construcción de muros de hormigón que, según los residentes, rompen con la estética del barrio.
La movilización, bajo el lema «Inés Rey levanta muros, Lavanos levanta la voz», refleja el descontento acumulado por lo que los afectados califican de «chapuza» e «imposición» del Consistorio. Los vecinos denuncian que el Ayuntamiento ha denegado el acceso a los planos de las próximas fases de la obra, lo que dificulta evaluar su impacto real. Además, cuestionan la coherencia del proyecto con el discurso ecologista de Rey, al considerar que los muros de hormigón contradicen principios de sostenibilidad urbana.
La alcaldesa, por su parte, ha defendido el proyecto alegando «motivos técnicos» que impiden atender las demandas vecinales. Esta postura ha intensificado las protestas, que buscan forzar un diálogo antes de que avancen las obras. El conflicto se suma a otros frentes abiertos para Rey, como la ruptura reciente de los acuerdos de gobierno con el BNG y tensiones internas en su partido.
El caso de Lavanos ilustra un patrón recurrente en la gestión municipal: proyectos urbanísticos con fuerte oposición vecinal que chocan con decisiones técnicas o políticas del Ayuntamiento. En A Coruña, al menos tres iniciativas similares han generado protestas en los últimos dos años, aunque ninguna con una reducción tan drástica de plazas de aparcamiento como la actual. La falta de consenso previo y la percepción de opacidad en la toma de decisiones son los principales detonantes de estas movilizaciones.
La protesta en Lavanos podría extenderse a otros barrios si no se alcanza un acuerdo. Vecinos de zonas como Os Cantóns ya han mostrado su apoyo simbólico, aunque sin sumarse aún a las concentraciones. La presión sobre el Ayuntamiento aumenta en un contexto de desgaste político para Rey, que afronta críticas tanto desde la oposición como desde sectores de su propio partido.
Fuente: El Debate







