La Junta de Paz de EE.UU. propone 66 proyectos urgentes, pero las tensiones con Israel frenan avances reales antes de sus elecciones
Nikolay Mladenov, alto representante de la Junta de Paz de Donald Trump para Gaza, presentó este miércoles un plan de recuperación de 2.450 millones de dólares para el territorio palestino, con un plazo de seis meses. La propuesta, anunciada durante una reunión con miembros de la junta y partes interesadas, incluye 66 proyectos que abarcan desde vivienda temporal hasta la reconstrucción de infraestructuras críticas como transporte público y recolección de escombros. El plan también exige la desmilitarización de Gaza, con la entrega de armas por parte de Hamás y la retirada militar israelí en el frente.
El anuncio llega tras meses de estancamiento en las negociaciones, que habían impedido hasta ahora el inicio de la reconstrucción. Mladenov reconoció las dificultades con Israel, especialmente a pocos meses de sus elecciones, donde el conflicto en Gaza podría influir en la campaña. La propuesta incluye la participación de Jared Kushner y Steve Witkoff, enviados especiales de Trump, quienes asistieron a la reunión.
Según estimaciones de la ONU, el Banco Mundial y la Unión Europea, la reconstrucción total de Gaza requeriría 70.000 millones de dólares en diez años. Los datos de la ONU de octubre de 2025 indican que los ataques israelíes destruyeron o dañaron el 84% de las estructuras en el territorio desde el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás lanzó un ataque mortal contra Israel que desencadenó una respuesta militar masiva.
El contexto de la Junta de Paz y sus límites
La Junta de Paz, creada bajo la administración de Trump, actúa como intermediaria en las negociaciones entre Israel y Palestina, aunque su influencia se ha visto limitada por la falta de consenso entre las partes. La propuesta actual busca acelerar la ayuda humanitaria mientras se avanza en la desmilitarización, un punto clave para Israel pero rechazado históricamente por Hamás. La reunión de este miércoles contó con la participación de líderes internacionales como Emmanuel Macron (Francia) y Recep Tayyip Erdoğan (Turquía), quienes en la Asamblea General de la ONU condenaron la situación humanitaria en Gaza y exigieron el fin del conflicto.
¿Qué se juega cada actor?
Para Israel, la desmilitarización de Gaza es una condición no negociable, vinculada a su seguridad tras los ataques del 7 de octubre. Sin embargo, Hamás ha mostrado resistencia a entregar armas, lo que podría bloquear el plan. EE.UU., con elecciones presidenciales en noviembre de 2024, busca presentar avances en Gaza como un logro de su política exterior, aunque el estancamiento actual complica esa narrativa. La ONU y la UE, por su parte, presionan por una solución humanitaria, pero su capacidad de acción depende de la cooperación de Israel y los grupos armados palestinos.
El plan de Trump incluye financiación directa para proyectos urgentes, pero su ejecución dependerá de la aprobación de Congreso y la cooperación de Israel. Mientras, la comunidad internacional sigue dividida: países como Francia y Turquía exigen un alto el fuego inmediato, mientras EE.UU. mantiene su apoyo a Israel. La propuesta de 2.450 millones es un primer paso, pero sin un acuerdo político más amplio, la reconstrucción de Gaza seguirá siendo un objetivo lejana.






