Enrique Santiago advierte de nuevas acciones tras el estancamiento en la negociación del convenio colectivo en la planta cordobesa
Sumar ha advertido este lunes de que activará nuevas medidas en el conflicto laboral de la planta de Hitachi en Córdoba, que acumula 21 meses sin acuerdo en la negociación del convenio colectivo. El portavoz adjunto de la formación en el Congreso y diputado por Córdoba, Enrique Santiago, ha confirmado que su grupo «moverá ficha» para presionar en un proceso que en primavera mostró señales de desbloqueo, pero que ahora vuelve a escalar.
El conflicto, uno de los más largos de la industria andaluza, afecta directamente a más de 1.200 trabajadores de la planta cordobesa de Hitachi Energy, según datos sindicales. La negociación del convenio, que debería haberse renovado en 2024, se ha alargado por el bloqueo entre la dirección de la empresa y los representantes de los trabajadores, con los sindicatos denunciando desde 2022 la falta de diálogo para garantizar condiciones laborales dignas y salarios competitivos.
Santiago, que ha vinculado la postura de Sumar con la defensa de los derechos laborales en Córdoba, ha evitado concretar qué acciones concretas se tomarán, pero fuentes sindicales consultadas por *ABC* apuntan a posibles movilizaciones sectoriales o la activación de cláusulas de conflicto previstas en el Estatuto de los Trabajadores. El Gobierno autonómico andaluz, por su parte, ha mantenido un perfil bajo en el conflicto, limitándose a recordar su apoyo a la mediación, aunque sin intervenir directamente.
Este nuevo escalón del conflicto llega en un contexto de tensión laboral creciente en Andalucía, donde otros sectores como el de la construcción y los servicios también registran paros y protestas por convenios. La planta de Hitachi en Córdoba, clave para el tejido industrial provincial, depende de un acuerdo que garantice su viabilidad a medio plazo, con riesgos de despidos si no se resuelve antes de que finalice el año.
Durante la primavera, los representantes de Hitachi y los sindicatos llegaron a un acuerdo provisional que incluía la revisión de salarios y la mejora de las condiciones de seguridad, lo que generó expectativas de un cierre rápido del conflicto. Sin embargo, la falta de ratificación por parte de la dirección de la empresa y la insistencia de los sindicatos en la inclusión de nuevas cláusulas de protección laboral han reavivado la disputa, llevando a Sumar a declarar que su intervención será decisiva para evitar un prolongado estancamiento.






