UGT y CC.OO. inician contactos con partidos clave mientras el PNV condiciona su respaldo a un acuerdo tripartito con la patronal
Los sindicatos UGT y CC.OO. iniciaron este lunes una ronda de contactos con partidos políticos para recabar apoyos a la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales sin reducción salarial, después de que la CEOE y Ceñime rechazaran la propuesta del Gobierno y suspendieran la reunión tripartita prevista para este 11 de noviembre. La medida, impulsada por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, enfrenta un trámite parlamentario incierto, ya que el Ejecutivo no cuenta con los votos necesarios dentro de su propia coalición.
El primer encuentro de los líderes sindicales, Pepe Álvarez (UGT) y Unai Sordo (CC.OO.), con la dirección de EH Bildu en el País Vasco confirmó el apoyo de la formación independentista al proyecto. Sin embargo, la reunión con el PNV dejó dudas sobre su respaldo en el Congreso. Andoni Ortuzar, presidente del PNV, instó a los sindicatos a insistir en un acuerdo con la CEOE, a pesar de los fracasos previos en las negociaciones. El PNV condicionó su apoyo a que el texto legislativo que llegue al Congreso cuente con el máximo consenso y respaldo, especialmente para sectores como hostelería, servicios y micropymes, donde la aplicación de la medida podría ser más compleja.
La CEOE mantiene su postura de rechazo frontal a una reducción de jornada impuesta por ley, defendiendo que cualquier cambio debe negociarse a través de los convenios colectivos. Álvarez criticó que la patronal no se ha movido de su posición inicial. Sordo, por su parte, advirtió que un acuerdo tripartito parece poco factible en este momento, aunque insistió en que la vía parlamentaria sigue abierta para enmendar el proyecto de ley una vez que el Gobierno lo apruebe y lo envíe a las Cortes.
El Gobierno, que aún no ha logrado asegurar los votos de sus socios de coalición, depende de formaciones como el PNV o EH Bildu para aprobar la medida. Los sindicatos han advertido que el tiempo se ha acabado para negociar con la patronal. La CEOE, sin embargo, ha reiterado que no aceptará una reducción de jornada impuesta por ley, lo que deja en manos de los partidos la decisión final sobre una de las reformas laborales más polémicas del actual Gobierno.
El PNV, consciente de la postura de la CEOE, se comprometió a estudiar cualquier propuesta que los sindicatos le remitan, pero insistió en que el texto legislativo debe ser viable para las empresas. Los sindicatos, por su parte, han señalado que la patronal ha cambiado repetidamente sus argumentos en contra de la medida, pasando de rechazarla por principio a proponer que se negocie en los convenios colectivos, algo que, según Álvarez, no han querido hacer en los últimos años.
Fuente: ABC (Elecciones)







