El presidente anunció la desclasificación de los informes de inteligencia del 1‑jul al 2‑ago y confirmó que el rey Felipe VI visitará Ceuta y Melilla en las próximas semanas
Pedro Sánchez compareció ayer en el Congreso para responsabilizar a Marruecos de la masiva llegada de migrantes a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, y sostuvo que la iniciativa española se basa en la prudencia diplomática.
Durante la intervención, el presidente informó que se desclasificarán los informes de inteligencia elaborados entre el 1 de julio y el 2 de agosto, una medida que recibió aplausos de la bancada socialista y de la mayoría de los ministros, mientras que la ministra de Defensa mantuvo una postura seria y no se sumó al gesto.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, convirtió la comparecencia en un juicio político, acusando al Gobierno de haber recibido información sin actuar y de presentar una versión a medida de los documentos recién publicados. Por su parte, Santiago Abascal, de Vox, calificó a Sánchez de «traidor» y anunció que llevará el caso ante los tribunales por presunto delito de ocultación.
Los socios de investidura –ERC, PNV, Bildu y Podemos– también cuestionaron la gestión, centrando sus críticas en la respuesta humanitaria y en la demora para trasladar a los menores migrantes a la península. La presión de estos partidos obligó al presidente a reconocer que, aunque no hubo alertas extraordinarias, las instituciones detectaron un incremento de llegadas.
Sánchez adelantó que el rey Felipe VI viajará a Ceuta y Melilla «en las próximas semanas», información ya comunicada a la Casa Real, y reiteró que, si existieran pruebas contra Marruecos, el Gobierno actuará en consecuencia. La comparecencia concluyó sin que se iniciara una moción de censura, pero sin cerrar el debate sobre la responsabilidad marroquí.
En un detalle procedimental, el Ministerio de Asuntos Exteriores convocó el 21 de agosto al encargado de negocios de la embajada de Marruecos, pues la embajadora estaba ausente, para discutir las declaraciones de dos miembros del Gobierno que habían hecho comentarios sobre la situación migratoria. Este encuentro, que se realizó en la sede de la embajada, buscó aclarar la posición oficial de Marruecos y establecer un marco de cooperación para la gestión de la crisis.
Asimismo, un informe de la Policía Nacional, publicado apenas 24 horas después de la revelación de la colaboración activa de agentes marroquíes guiando a los migrantes hacia los espigones, fue citado por Sánchez para reforzar su argumento de que la situación no fue provocada por una estrategia coordinada desde Rabat. El informe señala que la presencia de agentes marroquíes en la zona fue detectada mediante vigilancia electrónica y que su participación fue documentada en varias grabaciones de video.
Fuente: La Vanguardia







