Marruecos queda eximido de culpa por el Gobierno, que apunta a una campaña de desinformación con actores internacionales
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y tres de sus ministros han atribuido la crisis migratoria en Ceuta de los días 30 y 31 de julio a una campaña de bulos y desinformación en redes sociales, eximiendo de responsabilidad a Marruecos.
Sánchez, en una entrevista en la Cadena SER, mencionó expresamente a Rusia, Israel y una «Internacional reaccionaria» como posibles actores detrás de la difusión de información falsa que, según su versión, desencadenó la llegada masiva de inmigrantes. El mandatario reconoció que aún no hay información suficiente sobre lo ocurrido y que se investiga qué pasó exactamente.
El Consejo de Ministros, reunido este martes, ha replicado el argumentario de Moncloa. Los ministros Ángel Víctor Torres, Elma Saiz y Carlos Cuerpo han insistido en que la causa fue un malentendido en redes sociales, sin aportar pruebas concretas sobre la implicación de los países citados. Sánchez también aludió a la participación de organizaciones criminales en la propagación de bulos.
Rusia ha respondido con dureza. La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, ha exigido al Gobierno español que presente pruebas de su acusación. «Cuando hay acusaciones, debe haber hechos concretos que requieran verificación», declaró Zajárova, quien añadió que solo así se podría tomar en serio la imputación.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ya había negado el lunes cualquier implicación rusa en el asalto a Ceuta, pero la escalada diplomática se ha intensificado con la exigencia de pruebas por parte de Moscú.
El Ministerio del Interior ha abierto una investigación de carácter urgente, con la participación de la Guardia Civil y la Policía Nacional, y se espera que los primeros resultados se publiquen antes del 15 de septiembre.
Fuente: Vozpópuli
Sigue la cobertura: Sánchez convoca al Consejo de Seguridad Nacional por la crisis migratoria en Ceuta







