El aumento presupuestario implica recortes en sanidad, educación, infraestructuras y subsidios agrícolas, mientras Rusia Unida controla 349 de los 450 escaños
Vladimir Putin ha instado el miércoles a la Duma rusa a aprobar un presupuesto de 50 billones de rublos (600.000 millones de dólares) para los próximos tres años, con un incremento del 27% en defensa para 2027, según filtraciones de medios internacionales. El gasto militar superará los 17,1 billones de rublos (200.000 millones), frente a los 13,5 billones (160.000 millones) previstos inicialmente, en un contexto de escalada en la invasión de Ucrania.
En su discurso inaugural de la novena legislatura, Putin vinculó directamente el aumento presupuestario a la «victoria» en Ucrania, exigiendo a los diputados «hacer todo por la patria» y priorizar la defensa sobre otros ámbitos. «Ustedes están llamados a prestar especial atención al reforzamiento de la defensa», declaró desde la tribuna, mientras el partido Rusia Unida —con 349 escaños de 450— consolidaba su mayoría absoluta.
El recorte afectará a sanidad, educación, infraestructuras y subsidios agrícolas, según fuentes consultadas. Putin justificó la medida como necesaria para mantener «la estabilidad macroeconómica» sin sacrificar los «programas sociales», según los datos presentados, se observa una reasignación hacia el ejército.
El fraude electoral y las protestas reprimidas
Mientras, los comunistas rusos cuestionaron la legitimidad de la mayoría de Rusia Unida, denunciando «irregularidades masivas» en el voto electrónico durante las elecciones parlamentarias del 18 al 20 de septiembre. Activistas liberales y de izquierda convocaron protestas, pero las autoridades las bloquearon invocando restricciones sanitarias heredadas de la pandemia.
El contexto: cuatro años de anexiones y guerra
Putin recordó que hace exactamente cuatro años la Duma aprobó la «reunificación» de las cuatro regiones ucranianas anexionadas —Donetsk, Járkov, Lugansk y Zaporiyia—, ahora representadas en el parlamento. Su discurso culminó con un llamamiento a la «unidad nacional»: «Todos somos correligionarios de lo importante: la seguridad y el florecimiento de Rusia», declaró ante aplausos, mientras los diputados de las regiones ocupadas ocupaban sus escaños.
La oposición no logró articular una respuesta unificada. Los comunistas continuaron denunciando el proceso electoral, sin que se tradujeran en movilizaciones masivas.






