La última expulsión, ejecutada este sábado, corresponde a un marroquí detenido por allanamiento de morada en el centro de la ciudad
La Jefatura Superior de Policía de Ceuta ha ejecutado siete expulsiones judiciales de extranjeros que entraron en la ciudad durante la avalancha del 30 de julio y que tenían procedimientos penales abiertos o antecedentes delictivos. La última de estas medidas se llevó a cabo este sábado en el paso fronterizo de El Tarayal, según informó la propia Jefatura.
El expulsado es un ciudadano marroquí detenido el viernes tras irrumpir sin permiso en una vivienda del centro de Ceuta y tumbarse en la cama de sus propietarios. El individuo, sobre el que pesaba una prohibición de entrada en España dictada en Valencia, fue localizado cuando intentaba huir por el balcón al percatarse de la presencia de los residentes. Una patrulla de la Policía Nacional lo interceptó y, tras su arresto, un juez ordenó su expulsión inmediata.
Estas expulsiones se enmarcan en las actuaciones policiales desplegadas tras la entrada masiva de migrantes el pasado 30 de julio, cuando cientos de personas cruzaron la frontera desde Marruecos. La Policía Nacional ha priorizado la identificación y expulsión de aquellos con antecedentes penales o procedimientos judiciales abiertos, una medida que afecta exclusivamente a quienes representan un riesgo para la seguridad ciudadana.
Ceuta, como ciudad autónoma, carece de competencias en materia de inmigración, que dependen del Gobierno central. Sin embargo, la Policía Nacional, bajo la dirección del Ministerio del Interior, actúa en coordinación con las autoridades locales para gestionar situaciones de emergencia como la ocurrida el 30 de julio. La avalancha generó tensiones logísticas y de seguridad, lo que llevó a reforzar los controles fronterizos y las labores de identificación.
La expulsión judicial es un procedimiento regulado por la Ley de Extranjería, que permite la salida forzosa del país de extranjeros condenados o con procesos penales en curso. En este caso, las siete expulsiones ejecutadas hasta ahora se han centrado en individuos con delitos como allanamiento de morada, robos o incumplimiento de órdenes judiciales previas. La entrega en el paso de El Tarayal, punto fronterizo con Marruecos, es el último paso del proceso.
Fuente: El Confidencial







