Aliança Catalana y colectivos independentistas chocan el 10 y 11 de septiembre en el Fossar de les Moreres, con riesgo de incidentes
Los Mossos d’Escuadra han elevado al máximo su nivel de alerta ante el riesgo de enfrentamientos en Barcelona durante la Diada de los días 10 y 11 de septiembre, según informan fuentes policiales. El conflicto enfrenta a Alianza Catalana, partido liderado por la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orrios, y una coalición de colectivos de la izquierda independentista cercanos a la CUP, que han convocado una contramanifestación para impedír su acto tradicional en el Fosar de les Moreres.
La tensión se ha agravado tras episodios recientes como la quema de una lona con retratos de Orrios, Abascal, Trump y Netanyahu en Manresa, sin condena institucional, o el mensaje borrado de un concejal de la CUP en el mismo municipio: «Hoy, una fotografía. Otro día, ya veremos», con un emoticono de risa. Orrios lo ha interpretado como una amenaza velada contra su integridad física.
Los Mossos han diseñado dos dispositivos de seguridad para ambos días, ante la imposibilidad de dividir físicamente el Fosar de les Moreres, donde Alianza Catalana reúne a su militancia desde hace dos años. Los colectivos Alerta Solidària, Arran, COS, Endavant y SEPC han impulsado la campaña «Uñita Antifeminista per una terra de tothom», con llamamientos a «echar» del recinto a los militantes de Orrios. El año pasado, la protesta congregó a unas treinta personas, pero este año se espera una afluencia muy superior.
La escalada incluye incidentes como pancartas con bengalas en Ripoll, sal arrojada sobre una paella de Alianza en Igualada o el cerco a una carpa del partido en el barrio de Sants, donde fue detenido un joven de las Juventus Socialistas. Además, el grupo ultra Núcleo Nacional ha convocado para el 11 de septiembre una concentración en la plaza de Jacinta Verdaguer bajo el lema «Catalanidad es Hispanidad», coincidiendo en horario con marchas de la ANC y la izquierda independentista.
Para hacer frente a la posible afluencia, los Mossos han previsto la presencia de unidades adicionales en la zona, incluyendo patrullas de vigilancia y la coordinación con la Guardia Civil para reforzar la seguridad en los puntos críticos del Fossar. Asimismo, se ha establecido un protocolo de actuación conjunta con la policía municipal de Barcelona, que contempla la movilización de equipos de intervención rápida en caso de que se produzcan alteraciones.
El 11 de septiembre, a las seis de la tarde, Núcleo Nacional se reunirá en la plaza de Jacint Verdaguer, mientras que la ANC y los colectivos independentistas planifican marchas simultáneas en la misma zona, lo que aumenta la complejidad de la operación de seguridad y exige una estrecha coordinación entre las distintas fuerzas de orden.
Fuente: El Debate







