La portavoz Ana Kelly advierte de que España y otros países deben rectificar «o se arriesgan a su propia desaparición», mientras el número de migrantes muertos asciende a 18.
La Casa Blanca atribuyó este jueves a las «políticas globalistas de extrema izquierda» de España la situación en Ceuta, donde miles de personas procedentes de Marruecos cruzaron de forma irregular el espigón fronterizo hacia territorio español. La portavoz de la Casa Blanca, Ana Kelly, declaró a EFE que «el presidente Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa de las consecuencias de seguir implementando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la migración masiva», y añadió que España y otros países que han adoptado esta filosofía «deberían rectificar de inmediato o se arriesgan a su propia desaparición».
El cruce masivo se produjo alrededor de las 12:30 horas de este jueves, cuando miles de migrantes accedieron a pie por el espigón fronterizo sur del Tarajal, una situación que se repitió con otros miles entrando de forma irregular. El número de víctimas mortales asciende a al menos 18 migrantes fallecidos durante los episodios del jueves.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajará este viernes a Ceuta para conocer sobre el terreno la situación, y afirmó que el Ejecutivo está volcado en dar una respuesta inmediata y preparaba todas las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible.
El respaldo de Washington a Marruecos
En paralelo, Estados Unidos alabó este jueves el «liderazgo» del rey de Marruecos, Mohamed VI, con motivo de la Fiesta del Trono, y respaldó la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Un comunicado del Departamento de Estado subrayó que «bajo el liderazgo del presidente Trump, la postura de Estados Unidos ha sido inequívoca: reconocemos la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y apoyamos la propuesta de autonomía de Marruecos —seria, creíble y realista— como única base para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable».
El Departamento de Estado también destacó el «papel fundamental» de Rabat en los Acuerdos de Abraham, por los que países árabes normalizaron relaciones con Israel, y que para Marruecos supuso el reconocimiento de Washington de su soberanía sobre la excolonia española. En la nota se defendió «una autonomía genuina bajo soberanía marroquí» como la opción que «brinda a esta región y al continente la oportunidad de avanzar finalmente tras 50 años», y se afirmó que «esta disputa debe terminar ya».
La alianza estratégica entre EE.UU., Marruecos e Israel
Washington consideró que «bajo el liderazgo» de Mohamed VI, «Marruecos ha sido un pilar de estabilidad y seguridad regionales», y se comprometió a seguir siendo «socio de confianza en los ámbitos de la energía, la inteligencia artificial, los minerales críticos y la defensa», evidenciando las alianzas entre EE.UU., Marruecos e Israel. El comunicado concluyó: «Juntos, continuaremos promoviendo la paz, la estabilidad regional y un crecimiento económico que beneficie a ambos pueblos».
Fuente: La Vanguardia







