La universidad confirma que la princesa tiene las tutorías de cada asignatura como el resto y sin tutor personal
La Universidad Carlos III de Madrid rechazó aplicar a la princesa Leonor el programa de apoyo a deportistas de alto nivel y alto rendimiento (DAN/DAR) para compatibilizar sus estudios de Ciencias Políticas con su agenda institucional. La propuesta salió del claustro en una de las reuniones internas celebradas antes del inicio de curso, según ha podido saber EL PERIÓDICO, pero no prosperó.
La Zarzuela descartó la idea porque el criterio con el que los Reyes quieren que su hija afronte esta etapa universitaria es el de la máxima normalidad posible. Fuentes oficiales de la universidad señalan que «la princesa Leonor tiene las tutorías establecidas para cada asignatura como el resto del estudiantado y no tiene ni tutor personal ni plan académico especial». La institución tampoco ha respondido, al igual que la Zarzuela, si hay una persona designada en cada institución para comunicar las ausencias previstas.
El programa de deportistas de alto rendimiento resultaba atractivo por las herramientas que ofrece: preferencia al elegir grupo y horario, un tutor académico que coordina el calendario y la posibilidad de cambiar la fecha de exámenes o prácticas cuando coinciden con una competición oficial. La universidad tiene en cuenta incluso el tiempo de desplazamiento cuando la convocatoria es fuera de Madrid. Pero está reservado a deportistas con acreditación oficial o a determinados medallistas universitarios, no es un régimen general de flexibilidad, y en la Carlos III es un colectivo reducido: se pueden contar con los dedos de una mano los que han pasado en la última década, según fuentes universitarias, porque el centro no imparte grados como Ciencias de la Actividad Física y del Deporte o Fisioterapia.
Leonor accedió a la Carlos III por una vía ordinaria existente desde hace años, la admisión temprana, al haber cursado el Bachillerato Internacional en el UWC Atlantic College de Gales. El problema que hay que resolver con ella se parece en sus efectos al de los deportistas de alto rendimiento, aunque no en su origen: cómo encajar ausencias y desplazamientos. El ejemplo más claro llegará en octubre, con el concierto de los Premios Princesa de Asturias el jueves 22, la ceremonia en el Teatro Campoamor el viernes 23 y la entrega del premio al Pueblo Ejemplar el sábado 24. Los dos primeros son días lectivos en la Carlos III, pero en Primero de Políticas tienen libre el jueves, así que solo faltará el viernes.
Otras citas anuales interfieren menos: el 12 de octubre es festivo, la Pascua Militar se celebra el 6 de enero y los Premios Princesa de Girona suelen caer en julio. La asistencia no funciona igual en todas las clases: en las magistrales, en torno al 25% del total, la presencia normalmente no es obligatoria, mientras que en los grupos reducidos, donde se concentra buena parte de la evaluación continua, suele exigirse y algunas asignaturas pueden penalizar la ausencia en la nota si no se justifica una causa de fuerza mayor. En sus primeros días, fuentes del centro describen un comienzo sin incidencias: de momento, una alumna más.







