El presidente derechista, elegido con el mayor apoyo electoral en décadas, no logra consolidar su agenda tras medio año de mandato
El presidente de Chile, José Antonio Kast, cumplirá el próximo 11 de septiembre seis meses en el cargo sin alcanzar la «velocidad de crucero» que prometió durante su campaña, pese a haber obtenido el 58,1% de los votos en la segunda vuelta electoral frente al 41,8% de su rival, la comunista Jeannette Jara.
Kast, líder del Partido Republicano, llegó al poder con el respaldo más amplio en una elección presidencial chilena desde el retorno a la democracia en 1990. Su victoria, sin embargo, no se ha traducido en avances significativos en su agenda de gobierno, según analistas citados por medios locales. La fragmentación del Congreso —donde su coalición no cuenta con mayoría— y la resistencia de sectores opositores han ralentizado iniciativas clave, como la reforma tributaria y las medidas de seguridad pública.
El mandatario asumió el cargo el 11 de marzo de 2026, tras una campaña centrada en la reducción del gasto público, el endurecimiento de las políticas migratorias y la lucha contra la delincuencia. Aunque su discurso resonó en un electorado cansado de la inestabilidad social, la implementación de sus propuestas ha chocado con obstáculos legales y políticos. Por ejemplo, su proyecto para modificar la Constitución, heredada de la era de Augusto Pinochet, ha generado divisiones incluso dentro de su propio bloque.
La oposición, liderada por Jara y el Frente Amplio, ha acusado a Kast de gobernar con un estilo confrontativo, lo que ha dificultado acuerdos en el Legislativo. Mientras, sectores empresariales y sociales han expresado preocupación por el estancamiento económico, con un crecimiento del PIB inferior al 2% en el primer semestre de 2026, según datos del Banco Central de Chile.
El Gobierno chileno ha defendido su gestión, argumentando que los cambios requieren tiempo y que la pandemia y la crisis inflacionaria global han complicado la ejecución de su programa. No obstante, encuestas recientes muestran una caída en la aprobación de Kast, que ronda el 45%, frente al 60% registrado al inicio de su mandato.
Fuente: ABC (Internacional)







