La cúpula del partido se reúne en Waterloo para definir su hoja de ruta ante el posible regreso del expresidente y el avance de Aliança Catalana
El partido Junts per Cataluña ha convocado esta semana en Waterloo (Bélgica) reuniones clave de su dirección para trazar el curso político ante el posible retorno de su líder, Carles Puigdemont, y las elecciones municipales de mayo de 2027. La permanente del partido se reúne este miércoles, mientras que la ejecutiva nacional, que incluye perfiles territoriales y sectoriales, lo hará el jueves.
El principal objetivo es preparar una estrategia que permita al partido levantar un cortafuegos frente a Alianza Catalana, formación a la que los sondeos pronostican un crecimiento notable en el próximo ciclo electoral. La formación de Sílvia Orrios, que actualmente cuenta con solo dos diputados en el Parlament, podría adelantar a Junts en las urnas, según las encuestas que el partido, pese a restarles importancia, reconoce como una amenaza real.
El futuro de Junts está condicionado por la resolución del recurso de amparo de Puigdemont en el Tribunal Constitucional, que podría resolverse antes de final de año. El alto tribunal comenzará a deliberar los recursos a partir del 22 de septiembre, priorizando primero los de los condenados por el 1-O, como Jordi Turull (secretario general de Junts) y Oriol Junqueras (presidente de ERC), y luego los de los exiliados, como el propio Puigdemont. Su posible regreso, nueve años después, plantea incógnitas sobre su papel político, incluyendo si asumirá el cargo de jefe de la oposición al Govern de Salvador Illa o si se presentará como candidato en las próximas elecciones catalanas.
Mientras, el partido explora acuerdos con actores de la antigua Convergencia que no se unieron a Junts en 2020, como el Partit Nacionalista de Cataluña de Marta Pascal o la formación Convergents del exconcejales Germà Gordó. Además, Jordi Turull ha avanzado que Junts volverá a registrar en el Congreso la ley pactada con el PSOE en 2025 para traspasar competencias de inmigración a la Generalitat, un texto rechazado el año pasado por PP, Vox y Podemos. La formación también ha advertido que se opondrá a que Cataluña acoja a menores no acompañados tras la crisis migratoria de Ceuta.
Fuente: La Vanguardia







