La Federación Asturiana Memoria y República exige retirar el monumento a los «héroes de Simancas», cuya eliminación judicial está suspendida hasta 2027
La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) ha denunciado la celebración de una misa este jueves en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Gijón en memoria de los militares sublevados en el cuartel de Simancas durante la Guerra Civil, a quienes el franquismo ensalzó como «héroes». El acto, organizado por grupos de extrema derecha como Núcleo Nacional, coincide con el 90.º aniversario del fin del asedio republicano al cuartel, donde murieron decenas de soldados golpistas tras un mes de combates en agosto de 1936.
El portavoz de FAMYR, Rafael Velasco, ha calificado la misa como «una indecencia» por exaltar a quienes «colaboraron en instaurar un régimen criminal y genocida». Velasco ha señalado que estos actos, antes privados, se han multiplicado desde que el Principado de Asturias inició en 2023 el proceso para retirar el monumento a los «héroes de Simancas», ubicado en la fachada del colegio jesuita La Inmaculada, donde estuvo el antiguo cuartel. La escultura, inaugurada en 1958 por mandos franquistas, incluye la inscripción «Disparad sobre nosotros», atribuida a los militares sitiados.
La retirada del monumento está suspendida cautelarmente tras un recurso contencioso-administrativo presentado por la Compañía de Jesús, que se opone a su eliminación. FAMYR, aunque entiende la medida judicial, critica la «pasividad» de las instituciones en años anteriores y estima que no habrá resolución hasta mediados de 2027. El conflicto refleja la tensión entre asociaciones memorialistas y sectores conservadores, que defienden el relato franquista de la batalla como un acto de «heroísmo».
El asedio al cuartel de Simancas, dirigido por el coronel Antonio Pinilla, fue uno de los episodios más violentos de la Guerra Civil en Asturias. Las fuerzas republicanas, apoyadas por la Guardia de Asalto y milicias anarquistas y socialistas, bombardearon el edificio con dinamita tras un mes de resistencia de los sublevados. La historiografía franquista mitificó la frase «Disparad sobre nosotros», supuestamente dirigida a un buque golpista para que bombardeara el cuartel, aunque historiadores como David González Palomares cuestionan su autenticidad.
El monumento, diseñado por Manuel Álvarez Laviada, forma parte de una estrategia propagandística del régimen para glorificar a los militares sublevados. La polémica se enmarca en un debate más amplio sobre la memoria histórica en España, donde símbolos franquistas siguen presentes en espacios públicos. Mientras, grupos de extrema derecha continúan organizando actos de homenaje en Gijón, como las concentraciones de Núcleo Nacional en el lugar del antiguo cuartel.
Fuente: Público







