El jefe del Ejército de Tierra visita la Comandancia General durante el CVI Aniversario de La Legión y revisa medios y capacidades operativas
El general de ejército **Amador Enseñat y Berea**, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), ha visitado hoy la **Comandancia General de Melilla (COMGEMEL)** para supervisar *in situ* sus operaciones y reforzar la coordinación con las autoridades civiles. La inspección, que incluye reuniones con el presidente de la Ciudad Autónoma, **Juan José Imbroda Ortiz**, y la delegada del Gobierno, **Sabrina Moh Abdelkader**, se enmarca en la agenda de actos del **CVI Aniversario de la Fundación de La Legión**, que celebra la ciudad.
Durante la visita, Enseñat revisó instalaciones militares, simuladores y medios operativos de la COMGEMEL, así como su preparación para misiones. El encuentro con Imbroda y Moh Abdelkader —acompañado por el comandante general de Melilla, **general de división Luis Cortés Delgado**— permitió abordar la colaboración entre el Ejército y las instituciones locales, dentro de sus respectivas competencias. La delegada del Gobierno, primera mujer en ocupar el cargo en Melilla, destacó la importancia de esta coordinación en un contexto marcado por tensiones migratorias y seguridad fronteriza.
La COMGEMEL, dependiente del Ejército de Tierra, gestiona unidades clave en la plaza, como el **Regimiento de Infantería «Alcántara» 12** y el **Grupo de Artillería de Campaña «Melilla» 61**, además de ser sede de la **Legión Española**. Su actividad incluye vigilancia fronteriza, apoyo a operaciones de seguridad y entrenamiento de tropas. La visita de Enseñat, habitual en comandancias estratégicas, subraya el papel de Melilla como punto crítico en la defensa nacional y la cooperación civil-militar.
El JEME también mantuvo un encuentro con mandos y tropas, escuchando sus inquietudes. Este tipo de contactos directos, según fuentes militares, busca mejorar la moral y la operatividad de las unidades desplegadas en zonas sensibles. La presencia del general coincide con un aumento de la actividad en la frontera, donde España y Marruecos mantienen tensiones por el control migratorio y la seguridad en Ceuta y Melilla.





