Los socialistas pedían refugios climáticos y más árboles en las ciudades; el PNV se abstiene por el choque competencial con los ayuntamientos
El PP ha votado en contra este jueves en el Senado de una moción del PSOE que instaba al Gobierno a acelerar, en coordinación con las administraciones competentes, la adaptación de los entornos urbanos frente a las olas de calor. La iniciativa, debatida en la Comisión General de las Comunidades Autónomas, no ha salido adelante. El PSOE ha votado a favor y el PNV ha optado por la abstención.
El texto socialista proponía impulsar programas de renaturalización urbana para incrementar la cobertura arbórea, los espacios y las infraestructuras verdes en municipios y ciudades. También planteaba reforzar la creación, adecuación y señalización de redes de refugios climáticos, especialmente para las personas y colectivos más vulnerables. La moción incluía además reforzar la cooperación entre el Gobierno, las comunidades autónomas y las entidades locales para elaborar y aplicar estrategias y planes de adaptación al calor extremo.
Durante el debate, los socialistas defendieron que las olas de calor «ya no son un fenómeno excepcional». Alertaron de sus efectos sobre la salud, el medio ambiente, la economía y la calidad de vida. Señalaron como grupos más expuestos a las personas mayores, que viven en viviendas con peores condiciones de aislamiento, a los niños y niñas y a los trabajadores expuestos a altas temperaturas. El PSOE vinculó las olas de calor con el incremento del riesgo de incendios forestales y reclamó reforzar las políticas de prevención durante todo el año, además de garantizar medios y plantillas suficientes para los profesionales que participan en su extinción.
El PNV se abstiene por el choque competencial
El PNV se abstuvo cuestionando el planteamiento competencial de la iniciativa, aunque comparte el objetivo de impulsar políticas de adaptación de los entornos urbanos a las olas de calor. Los nacionalistas vascos sostienen que cada ayuntamiento debe fijar sus prioridades según sus características urbanísticas y climáticas, porque «no hay dos municipios iguales» ni «dos soluciones idénticas». A su juicio, al Gobierno central, a las comunidades autónomas y a las diputaciones les corresponde ofrecer ayuda económica o técnica a las entidades locales, pero no imponerles las actuaciones que deben desarrollar dentro de sus competencias.
El PP alega que los 8.132 municipios no son iguales
El PP rechazó la moción y defendió una enmienda de sustitución que los socialistas denegaron. Los populares consideran que el texto del PSOE «obliga» a las entidades locales y no «respeta» sus competencias. Coinciden en que el cambio climático es una «realidad» y señalan que España ha experimentado un incremento de la temperatura media de 1,75 grados desde 1961. Pero advierten de que el país «no tiene un único clima ni un único territorio» y de que los 8.132 municipios españoles no pueden recibir las mismas soluciones. El PP defendió que los 8.132 municipios españoles no pueden recibir las mismas soluciones y que el país «no tiene un único clima ni un único territorio».






