El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, asegura que no supieron del contingente hasta verlo cruzar la frontera; Marlaska ya lo negó ayer.
El Gobierno admite que no tuvo «ningún tipo de información» de sus servicios de seguridad sobre la avalancha de 60.000 personas que el jueves entró irregularmente en Ceuta. Así lo ha asegurado este domingo el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez, quien ha insistido en que en su Delegación no supieron del contingente «hasta que empezamos a ver a esas personas entrar por la frontera de esa manera».
Pérez ha reconocido que en los días previos se observaba un incremento de llegadas irregulares, con «unas 1.000 y algo» personas entre alojadas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y las que esperaban fuera, cifra que el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, elevó a 1.500. Ante esa coyuntura, se preparaba un dispositivo especial de seguridad y acogida que iba a anunciarse el mismo jueves, cuando se produjo la avalancha.
El delegado ha trazado una distinción entre esa «situación migratoria muy compleja» y la entrada masiva del jueves, que ha descrito como «miles de personas entrando a pie por la frontera», una situación «que no tiene nada que ver con la anterior», cuando la mayoría de accesos se producían a nado. Esta admisión contrasta con la afirmación del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ayer aseguró que no había «ningún informe» sobre una posible avalancha.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya había reconocido el viernes el incremento de llegadas, pero la falta de aviso previo plantea interrogantes sobre la capacidad de anticipación de los servicios de información en una crisis que ha sido calificada como la peor avalancha migratoria en la historia de Ceuta.
Fuente: El Mundo (España)







