Las conversaciones, tuteladas por Estados Unidos, comenzaron el viernes en una casa del sureste de Caracas, según una fuente oficialista.
El chavismo y la oposición venezolana han iniciado negociaciones para una transición tutelada por Estados Unidos, sin la presencia de María Corina Machado y con 379 presos políticos aún encarcelados, según el último informe de Foro Penal. Las conversaciones, que una fuente del Parlamento oficialista asegura que comenzaron el viernes en una casa del sureste de Caracas, enfrentan a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional controlada por el oficialismo, con Dinorah Figuera, representante de la Asamblea Nacional electa en 2015, el último Parlamento reconocido como legítimo por la comunidad internacional.
Figuera regresó a Venezuela el 18 de junio tras ocho años de exilio, con el respaldo explícito del Departamento de Estado. La ausencia de Machado, a quien millones de venezolanos consideran su representante legítima, ha generado un debate público en Caracas. Antes del regreso de Figuera, Machado había dejado claro que la conducción de la negociación le correspondía a ella, pero la silla principal de la oposición ya estaba ocupada.
La tutela estadounidense es total: el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que las conversaciones arrancarían la primera semana de agosto y advirtió que la transición llevará tiempo. Washington exige que los partidos políticos dejen de ser movimientos de protesta callejera para convertirse en fuerzas electorales. La agenda incluye la reconstrucción de las instituciones, la reforma del Consejo Nacional Electoral y la recuperación de las libertades civiles, mientras el chavismo exige el levantamiento de las sanciones.
La opacidad del proceso ha provocado una fractura dentro del chavismo. Francisco Arias Cárdenas, cofundador junto a Hugo Chávez del movimiento bolivariano, exigió que los representantes oficialistas sean elegidos por las bases y que cualquier acuerdo sea sometido a referéndum. Calificó la Asamblea de 2015 como «fenecida» y cuestionó que el diálogo haya sido «ordenado por el presidente de Estados Unidos». La diputada Nora Bracho, de Un Nuevo Tiempo, confirmó que la propia Asamblea de 2015 desconoce los detalles del proceso.
Mientras tanto, familiares de los presos, como Laudelina Romero, que lleva más de 50 días apostada frente a la embajada de Estados Unidos en Caracas, exigen la excarcelación de todos los detenidos como primer punto de la negociación. Henry Alviarez, coordinador de organización de Vente Venezuela, respaldó la exigencia y pidió una fecha de elección para que sea el venezolano el que decida.
Fuente: ABC







