El acuerdo busca reforzar las reservas de armamento ante los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo, según el Departamento de Defensa.
El Gobierno de Estados Unidos, liderado por el presidente Donald Trump, ha anunciado este lunes un acuerdo con las empresas aeroespaciales Northrop Grumman y Lockheed Martin para incrementar la producción de componentes de los sistemas interceptores de misiles de baja, media y alta altitud estadounidenses. El objetivo es triplicar la producción de los sistemas Patriot PAC-3 y cuadruplicar la de los sistemas de Defensa de Área de Gran Altitud Terminal (THAAD), según ha señalado el Departamento de Defensa en un comunicado.
El Departamento ha calificado estos acuerdos de «históricos» y ha explicado que son «fundamentales para garantizar que los proveedores clave reciban señales claras sobre la demanda a largo plazo». El subsecretario de Defensa de Adquisiciones y Mantenimiento, Michael P. Duffey, ha afirmado que potenciar el llamado ‘Arsenal de la Libertad’, que busca aumentar la capacidad de respuesta militar de Washington, «requiere cadenas de suministro sólidas y dinámicas en todos los niveles de la base industrial».
El impulso a la producción ante los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo
La Administración Trump, que no ha detallado el valor del acuerdo, ha presionado a los contratistas para acelerar la producción en el marco de los conflictos en Oriente Próximo y Ucrania, que están poniendo a prueba las reservas de armamento de Estados Unidos. Esta decisión se produce en un contexto de tensiones internacionales, como la reciente advertencia de Irán a sus vecinos de que si actúan como «escudo» de EEUU «arderán».
El anuncio llega después de que EEUU elevara a nivel 3 su advertencia de viaje para Ceuta tras la llegada masiva de inmigrantes, y en plena crisis diplomática con Marruecos por el asalto a la ciudad autónoma. La decisión de reforzar la producción de sistemas antimisiles se enmarca en la estrategia de Washington de aumentar su capacidad de disuasión militar en un escenario global marcado por la guerra en Ucrania y la inestabilidad en Oriente Próximo.
Fuente: The Objective







