El Ministerio avisó siete veces a la Generalitat por exceder el límite del 5% de exclusiones, según la OCDE
La Generalitat de Cataluña ha perdido los resultados de las pruebas PISA 2025 tras excluir al 23,3% de los alumnos seleccionados, muy por encima del 5% que permite la OCDE. De los 2.545 estudiantes que debían realizar la evaluación, 591 fueron apartados por necesidades educativas especiales o dificultades de aprendizaje, según confirmó la consejera de Educación, Esther Niubó.
El Ministerio de Educación alertó en siete ocasiones al Consejo Superior de Evaluación (CSE) de Cataluña sobre el exceso de exclusiones,, pero sus avisos fueron ignorados. Niubó reconoció que «ha habido personas que no estuvieron a la altura» y anunció expedientes a dos funcionarios y un alto cargo, además del cese de Teresa Sambola, número dos del departamento, sustituida por Marta Clari.
El presidente Salvador Illa mantiene su apoyo a Niubó, pese a las críticas de PP, Vox, Junts y Alianza Catalana, que exigen su dimisión. La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, insistió en que la consejera tiene la «total confianza» del ejecutivo. El PSC cierra filas, mientras la oposición reclama responsabilidades políticas.
El escándalo va más allá de las negligencias: solo cinco de los 51 centros seleccionados cumplieron el porcentaje de exclusiones permitido. Niubó atribuyó el error a una información «correcta pero incompleta» facilitada en marzo de 2025, aunque expertos apuntan a una posible confusión entre necesidades educativas especiales (NEE) y necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE).
El sindicato Profesores de Secundaria ha solicitado acceso a los documentos internos para aclarar qué instrucciones recibieron los centros. La OCDE decidirá si incluye los resultados catalanes en PISA 2025, pero, en caso afirmativo, no serán comparables con ediciones anteriores ni con otras regiones españolas. En 2022, Cataluña ya registró mínimos históricos en Matemáticas, Ciencias y Lectura.
Fuente: El Debate







