El ministro de Seguridad Nacional de Israel, de ultraderecha, justifica la medida al afirmar que los palestinos «no merecen vivir» en la Franja
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gbit, ha propuesto que el Ejército israelí ejecute de forma «selectiva» entre 30 y 40 palestinos cada noche en la Franja de Gaza, argumentando que «no merecen vivir allí».
Ben Gbit, líder del partido Otzma Yehudit y figura clave en la coalición de gobierno de Benjamin Netanyahu, no especificó cómo se llevaría a cabo esta medida ni qué criterios se aplicarían para las ejecuciones. Su propuesta choca con el derecho internacional humanitario, que prohíbe los asesinatos extrajudiciales y exige que cualquier uso de la fuerza sea proporcional y necesario. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han documentado previamente violaciones de estos principios por parte de las fuerzas israelíes en Gaza.
La declaración ha generado rechazo en la comunidad internacional, aunque el Gobierno israelí no ha emitido aún una respuesta oficial. El ministro de Defensa, Yoav Gallant, y el primer ministro, Netanyahu, han evitado en el pasado condenar públicamente las declaraciones más controvertidas de Ben Gbit, cuya influencia en la política de seguridad israelí ha crecido desde su llegada al cargo en diciembre de 2022. Analistas señalan que estas propuestas buscan consolidar su base electoral, compuesta por sectores nacionalistas y religiosos que exigen una respuesta más dura contra Hamás y la población palestina.
En Gaza, la situación humanitaria sigue deteriorándose. Más de 1,9 millones de personas —el 85% de la población— han sido desplazadas, y la ONU advierte de un riesgo inminente de hambruna. La propuesta de Ben Gbit se suma a otras medidas polémicas impulsadas por su cartera, como la expansión de los asentamientos en Cisjordania y la restricción del acceso a la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén Este, que han tensado aún más las relaciones con la Autoridad Palestina y la comunidad internacional.
El Gobierno español, que en noviembre de 2023 reconoció oficialmente el Estado de Palestina, ha condenado en reiteradas ocasiones la violencia en la región. Sin embargo, la posición de España —y de la UE— se ha visto limitada por la falta de consenso interno entre los Estados miembros, algunos de los cuales mantienen una postura más cercana a Israel. La declaración de Ben Gvir podría reavivar el debate sobre la necesidad de imponer sanciones o condicionar la ayuda militar a Tel Aviv.
Fuente: ABC (Internacional)







