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Sáb. Sep 12th, 2026

Ayuso recomienda un restaurante con pasado franquista y desata polémica política

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La presidenta madrileña promociona El Mirador de Pelayos, vinculado a simbología del régimen hasta 2019, en plena recuperación postincendios

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha generado una polémica política al recomendar en sus redes sociales el restaurante El Mirador de Pelayos, un establecimiento con un historial documentado de exhibición de simbología franquista hasta 2019. La publicación, destinada a impulsar la recuperación de la zona tras los incendios forestales de este verano, ha reabierto el debate sobre el uso institucional de cuentas personales para promocionar negocios privados y sobre el peso de su pasado ideológico.

El local, ubicado en Pelayos de la Presa (Madrid), fue señalado en 2018 por un reportaje de Telemadrid como «uno de los últimos templos del franquismo en Madrid», mostrando retratos de Francisco Franco, bustos del dictador y banderas preconstitucionales. Su propietaria, Rosa, defendió entonces la decoración como un «pequeño homenaje», aunque en 2019 retiró los símbolos tras años de controversia. El Ayuntamiento de Pelayos, gobernado por el PP hasta 2015, llegó a celebrar allí el Día de la Mujer en 2014, pese a la presencia de imágenes de Franco y José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange.

El Partido Popular ha evitado criticar a Ayuso, presentando la recomendación como un gesto de apoyo a la hostelería local. Sin embargo, el partido sí ha cuestionado en el pasado el uso de redes sociales por parte de Pedro Sánchez para promocionar libros o películas, calificándolo de «impropio». Este doble rasero ha sido subrayado por usuarios en redes, que han recordado el precedente de 2010, cuando el PSOE criticó a un alcalde popular por recomendar un restaurante en su perfil personal.

La polémica se enmarca en un contexto más amplio: la Ley de Memoria Democrática, en vigor desde 2022, prohíbe la exhibición pública de símbolos que ensalcen el franquismo, aunque no regula su presencia en espacios privados como restaurantes. El caso de El Mirador ilustra la tensión entre la libertad de empresa y el legado histórico, especialmente cuando la promoción corre a cargo de una figura institucional. La propietaria del local ha agradecido públicamente el gesto de Ayuso, mientras que colectivos memorialistas han exigido mayor «coherencia» a las administraciones en la aplicación de la ley.

El Gobierno madrileño no ha emitido ningún comunicado oficial sobre el asunto, pero fuentes del PP han restado importancia a la polémica, argumentando que la recomendación respondía a un «objetivo económico» tras los incendios. Pelayos de la Presa, uno de los municipios más afectados por los fuegos este verano, ha visto reducida su actividad turística en un 30% según datos de la Asociación de Hosteleros de la Sierra Oeste.

Fuente: La Vanguardia (Política)

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